
En Chiapas persiste una práctica arraigada en la tradición popular, donde el Niño Dios es vestido como santos, advocaciones religiosas e incluso como Parachico.
La Iglesia católica ha señalado que la imagen del Niño Dios debe vestirse de acuerdo con su significado religioso. En Chiapas es común encontrar atuendos que representan santos y algunas tradiciones locales.
En Chiapas persiste una práctica profundamente arraigada en la tradición popular, donde el Niño Dios es vestido como santos, advocaciones religiosas e incluso como Parachico, reflejo del sincretismo cultural y la identidad de los pueblos.
De acuerdo con la doctrina, no se recomienda caracterizarlo como santos, figuras ajenas a la vida de Jesús o personajes populares, ya que esto puede desvirtuar su sentido espiritual y teológico dentro de la tradición católica.
Aunque esta costumbre no coincide plenamente con lo que dicta la Iglesia, para muchas familias chiapanecas vestir al Niño Dios de esta manera representa una expresión de fe, agradecimiento y herencia cultural que se transmite de generación en generación.


























