
Con la llegada de la Cuaresma, el consumo de pescados y mariscos aumenta considerablemente, lo que hace importante tomar precauciones para evitar problemas de salud por productos en mal estado.
Para garantizar la frescura y seguridad de los productos del mar, expertos en salud emite las siguientes recomendaciones:
Pescado fresco: Asegúrate de que tenga ojos y piel brillantes, escamas bien adheridas y que no desprenda un olor desagradable.
Productos congelados: No los descongeles a temperatura ambiente, ya que esto promueve el desarrollo de bacterias.
Ostiones y mejillones: Elige únicamente aquellos que tengan la concha bien cerrada.
Temperatura adecuada: No compres productos que estén a temperatura ambiente; verifica que estén bien refrigerados o sobre una cama de hielo.
No recongelar: Nunca descongeles y vuelvas a congelar productos del mar, ya que esto puede afectar su calidad y favorecer la proliferación de bacterias.
Siguiendo estas medidas, puede disfrutar de los productos del mar frescos y seguros durante esta temporada de Cuaresma.

























