Chiapas con sistema de salud podrido

No perdonó que quedara expuesto el mal estado de la secretaria de salud, por lo que inició una serie de hostigamientos, represiones y hasta mandó a encarcelarlas.

Fue hace más de un año cuando un grupo de enfermeras de Chiapas inició una huelga de hambre para exigir la restitución de pagos de prestaciones, su reinserción laboral, así como el abasto de medicamentos e insumos en los hospitales del estado.

El movimiento de las enfermeras inició el 25 de enero de ese año pero ante la indiferencia del gobierno estatal sobre sus demandas decidieron irse a una huelga de hambre del 2 al 11 de abril y del 1 de al 24 de mayo.

En ese entonces, una de las enfermeras en protesta relataba la forma en la que debían sacar la casta ante los familiares de los enfermos, quienes al ver que los hospitales no contaban con insumos les reclamaban arduamente,
Una es la que tiene que salir a dar la cara con el familiar, a la que le reclaman. La que entrega a los niños muertos a sus madres o la que tiene que decir que la madre falleció”, narraba Gabriela Mayanin a las afueras del campamento donde se mantenía en huelga junto a sus compañeras.

La situación empeoró cuando Francisco Ortega, secretario de Salud de Chiapas, declaró a los medios de comunicación que las ocho mujeres huelguistas constituían un “pequeño grupo” con motivaciones “políticas”, pero pese a eso firmó la primer minuta donde las autoridades conceden que, en efecto, el gobierno chiapaneco mantenía adeudos a proveedores, pagos trabajadores de 2015, pagos por concepto de vivienda, jubilaciones y más pendientes.

El 24 de mayo, el Gobierno del Estado anunció con bombo y platillo el fin de la huelga de hambre de las enfermeras del Hospital de la Mujer Doctor Rafael Pascacio Gamboa, de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez.

Juan Carlos Gómez Aranda, quien hasta hace unos días era el secretario de Gobierno precisó que durante la mesa de diálogo entre las autoridades y los representantes de las enfermeras “se reconocieron los avances alcanzados, entre ellos: la reinstalación de 15 de sus compañeros, tema que fue superado desde un inicio”.

Pero según las enfermeras lamentablemente aún con la huelga el gobierno siempre despreció su lucha, sólo hasta que vio el apoyo solidario de organizaciones sociales y sindicales locales, nacionales e internacionales es como empezaron a verlas y escucharlas.

Si bien levantamos la huelga de hambre, la lucha sigue hasta que se cumplan al 100 por ciento las demandas planteadas”, señaló a finales de mayo de 2017 la enfermera María de Jesús Espinosa de los Santos, vocera del movimiento disidente del sindicato de trabajadores del sector salud.

INICIA LA REPRESIÓN

Aunque las enfermeras y el Gobierno del Estado firmaron dos minutas con el compromiso de pagar a los trabajadores y abastecer de medicamentos y equipo los centros de salud y hospitales de Chiapas, la administración de Manuel Velasco no perdonó que quedara expuesto el mal estado de salud, por lo que inició una serie de hostigamientos, represiones y hasta mandó a encarcelarlas junto a personal del sector.

Ninguna de ellas se esperaba que el movimiento de resistencia ciudadana iba a costarles la libertad, pues el Gobierno del Estado las acusó penalmente por el delito de motín “en agravio de la sociedad”.

La Fiscalía de Chiapas ha acudido a los hogares de algunas de las enfermeras para ejecutar las órdenes de aprensión, por lo que ninguna de estas mujeres que por la salud de los chiapanecos llegaron hasta a coserse la boca.

CRISIS DEL SECTOR SALUD

La crisis en el sistema de salud en Chiapas se ha encrudecido en los últimos dos años. La falta de medicamentos, insumos, equipo médico y hasta de pagos al personal administrativo, doctores y enfermeras de los diferentes nosocomios de Chiapas son el pan de cada día.

Por su fuera poco la Auditoría Superior de la Federación (ASF), detecto la retención de impuestos y aportaciones correspondientes de los trabajadores a instituciones como el IMSS. El gobierno de Chiapas no pudo comprobar el destino de 466.8 millones de pesos que se le retuvieron vía nómina a los empleados. Asimismo, la administración de Manuel Velasco retuvo 300 millones de pesos de ISR, los cuales nunca fueron reportados al Servicio de Administración Tributario. Por estas observaciones, la ASF inició 1,204 denuncias de hechos para deslindar las responsabilidades.

La situación del sector salud en Chiapas no solo fue expuesta por las enfermeras, pues en redes sociales se evidenció la forma en la que la administración de Velasco tomaba fotografías de hospitales nuevos y equipados para hacerlos pasar como obras suyas.

Este 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud, y este año la OMS busca hacer conciencia sobre la importancia de la cobertura sanitaria universal, que consiste en asegurarse de que todas las personas puedan recibir servicios sanitarios de calidad, en el lugar y en el momento en que los necesiten, sin tener que pasar aprietos económicos.

Lamentablemente Chiapas es el estado con peor sistema de salud, los hospitales están carentes de medicamentos y equipo, los doctores y enfermeras no pueden laborar en estas condiciones y a diario mueren chiapanecos por falta de recursos, pues al ser la entidad con mayor pobreza la gente no tiene la manera de acudir a centros médicos particulares.

Mientras el secretario de salud en Chiapas, Francisco Ortega se llena los bolsillos a costa de la salud de los Chiapanecos, a fuera de los nosocomios hay cientos de familiares esperanzados con que la situación mejore, lo cual por ahora es un sueño guajiro.

 

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