Dalia Villatoro/ Veridico Noticias
Cuatro sujetos involucrados en el secuestro de un niño de 14 años, quien por fortuna fue liberado sano y salvo, fueron entregados a las autoridades, tras permanecer varias horas en poder de ejidatarios que pretendían darles un escarmiento. Los plagiarios pretendían cobrar 100 mil pesos como rescate.
La noche del domingo a eso de las 20:30 horas, antes llegar a la colonia Agrónomos Mexicanos, Macario G., de 39 años, viajaba a bordo de una camioneta junto a su esposa e hijo, cuando fueron interceptado por un Tsuru blanco sin placas de circulación en el que se movilizaban dos sujetos vestidos de negro.
Los hombres dispararon contra la camioneta en la que viajaba la familia, ponchándole un neumático. Uno de los delincuentes abrió la puerta y obligó a que le entregaran al menor, después se dieron a la fuga.
Macario, quien es originario del municipio de San Cristóbal, pero radica con su familia en el mencionado ejido desde tiempo atrás, pidió ayuda con las autoridades ejidales que de inmediato alertaron a los vecinos del lugar por medio de una bocina para que se organizaran y comenzaran su búsqueda. Además, el comisariado ejidal dio aviso a comunidades como Melchor Ocampo, Progreso Agrario, Nueva Palestina, Belén, Nuevo México y Dr. Domingo Chanona, quienes instalaron retenes carreteros en apoyo.
Minutos más tarde, ejidatarios de Agrónomos Mexicanos capturaron a Andrés “N”, de 35 años, quien fingió estar ayudando en la localización del menor, pero fue sindicado por un grupo de habitantes de haber estado vigilando desde la tarde, el camino por donde la familia pasaría, a bordo de una motocicleta que fue asegurada.
A base de amenazas y golpes, los ejidatarios lograron que confesara que sabía dónde se habían llevado al menor. Contó que con la promesa de que le pagarían 5 mil pesos a cada uno al termino del “trabajo”, él y un sujeto identificado como Daniel avisaron a sus secuaces cuando la familia se dirigía a su casa para que cometieran el secuestro.
Andrés dijo que al chico lo tenían oculto en una casa del ejido Joaquín Miguel Gutiérrez, por lo que decenas de pobladores y autoridades policiacas se dirigieron al lugar, pero al llegar se retractó y mencionó que el menor no estaba ahí.
“Hay que quemarlo vivo, está protegiendo a sus cómplices”, gritó un hombre, ante eso Andrés recapacitó y juró que el menor estaba en el ejido Cuauhtémoc y que el autor intelectual del plagio era Josué “N”, porque el padre del menor daba dinero a redito y le acaba de liquidar una añeja deuda.
En la entrada del ejido Cuauhtémoc fue capturado Rafael “N”, de 30 años, cuando intentaba abandonar una casa, ubicada a la orilla de la carretera, a bordo del Tsuru blanco que llevaba dos placas de circulación sobrepuestas. Logró abordar la unidad, que fue garroteada, pero finalmente fue bajado a golpes.
A un principio negó todo, pero Andrés lo señaló. No tuvo más remedio que confesar que si habían ocultado al menor en esa casa, pero habían sido avisados de que una turba de habitantes iba en su búsqueda, por lo que acababa de dejar al menor y a dos de los delincuentes entre unos matorrales de un cerro por donde se llega al rancho El Recuerdo.
La multitud se dirigió a un camino angosto y entre la oscuridad se encontraron objetos que comprobaban que Roberto “N” y Jesús “N”, quienes tenían pensado ocultarse ahí toda la madrugada, habían estado ahí con el menor y ascendido al cerro en su afán de escapar.
Los detenidos en poder de la gente les imploraban a gritos a sus cómplices que se entregaran, los pobladores amenazaban con cortarles los testículos, ya tenían un machete listo. Las horas pasaron y no hubo respuesta.
Con ayuda de habitantes de esa zona, se logró detener a Manolo “N”, de 36 años, medio hermano de Andrés, quien vive en el rancho denominado El Recuerdo II, cercano a donde ocultaron al jovencito entre los matorrales. Cuando le preguntaron a Manolo si conocía a alguno de los indígenas tzotziles arrestados aseguró que no, pero al revisarles sus celulares se comprobó el parentesco.
Para las 05:00 horas, la multitud regresó de nueva cuenta al ejido. Posteriormente fue aprehendido Daniel “N”, de 40 años.
Hacia las 08:00 horas, el menor, quien relató que fue abandonado por sus captores en el cerro, maniatado, amordazado y con los ojos vendados, apareció en una orilla de la carretera del ejido Cuauhtémoc.
Confió a esta reportera que lograba escuchar la movilización de la gente, pero le llevó tiempo desatarse. Trató de gritar, pero todo fue en vano. No sintió miedo porque confiaba en Jehová.
Todos los sujetos involucrados fueron trasladados al ejido Agrónomos Mexicanos en donde estuvieron a punto de ser linchados.
Mientras tanto ejidatarios de Cuauhtémoc quemaron el vehículo Tsuru como una advertencia de que en esa localidad no permitirán la presencia de delincuentes.
Los detenidos fueron entregados a las autoridades al filo de las 16:00 de este lunes.
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