Bodas, XV años y reuniones familiares encontraban en esta receta uno de sus mayores símbolos de fiesta y convivencia.

Antes de los banquetes modernos, las grandes celebraciones tuxtlecas tenían un platillo infaltable: el lomo relleno tradicional. Bodas, quince años y reuniones familiares importantes encontraban en esta receta uno de sus mayores símbolos de fiesta y convivencia.

La fama de este platillo también se construyó gracias al trabajo de reconocidas cocineras tradicionales, cuyos sabores quedaron grabados en la memoria de generaciones enteras de tuxtlecos.

Su elaboración combina técnicas y sabores característicos de la cocina chiapaneca. El lomo se rellena con un picadillo de cerdo complementado con ingredientes que le aportan identidad y contraste de sabores.

Hoy la tarea es evitar que esta receta quede únicamente en el recuerdo. A través de talleres impartidos en la Casa de la Cultura Luis Alaminos, cocineras tradicionales buscan transmitir estos conocimientos a las nuevas generaciones y mantener viva una de las joyas gastronómicas de Tuxtla.

Reportero y comunicador tuxtleco. Apasionado por el arte y la cultura chiapaneca. Participante activo de eventos culturales de sociedad civil. Creador audiovisual y gestor de proyectos. Promotor cultural...

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