
A través del Programa Nacional de Ordenamiento Territorial (PNOTDU), la Federación formaliza por primera vez la magnitud de la presión migratoria sobre Tapachula. El diagnóstico admite “rezagos significativos” en la infraestructura local y advierte que la ciudad no cuenta con planes de desarrollo urbano actualizados para enfrentar este fenómeno global.
El gobierno federal reconoció oficialmente en el Programa Nacional de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano (PNOTDU) 2026-2030, publicado el 15 de abril en el Diario Oficial de la Federación, que la ciudad de Tapachula recibe el 60% de la migración transcontinental que ingresa a México, y que el municipio enfrenta rezagos significativos para atender el fenómeno.
El dato proviene del propio documento federal, que lo atribuye a información del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), con corte a 2023. La cita textual del programa, firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y diez secretarías federales, señala que “en el sur, las autoridades de municipios como Tapachula señalan que reciben 60% de la migración transcontinental, y además presentan rezagos significativos”.
Un dato con peso político y operativo
Hasta ahora, la cifra sobre la proporción de migración transcontinental que recae sobre Tapachula había circulado como estimación de autoridades locales y organismos internacionales. Con la publicación del PNOTDU en el Diario Oficial, pasa a ser un reconocimiento federal formalizado en un documento rector de política pública. El programa admite que esta realidad exige “políticas con enfoque de derechos y seguridad humana” y que el diseño urbano de Tapachula no está preparado para sostenerla.
Según el documento, solo 30% de los municipios del país cuenta con instrumentos de ordenamiento territorial actualizados, y el sur-sureste es una de las regiones con mayor rezago en este rubro. La mayoría de las ciudades del Soconusco carece de planes de desarrollo urbano vigentes y actualizados, según el diagnóstico federal.
Cuánto crecerá Tapachula al 2030
El Cuadro 07 del PNOTDU, titulado “Proyecciones demográficas, requerimientos de vivienda y suelo urbanizable en ciudades principales (2026-2030)”, ubica a Tapachula en el lugar 63 del Sistema Urbano Nacional y proyecta su crecimiento para los próximos cinco años. La cifra de 9 522 habitantes adicionales se proyecta sobre la población residente de Tapachula, lo que no contempla necesariamente a la población migrante en tránsito, un contingente flotante que en ciertos momentos ha superado las 40 000 personas según reportes del propio gobierno y de organismos internacionales en años recientes.
Brechas estructurales del Soconusco
El diagnóstico del PNOTDU ubica a la región del Soconusco dentro del corredor sur-sureste, caracterizado en el documento por “baja densidad y poca integración”. El mismo texto advierte que la población de Chiapas, Oaxaca y Veracruz presenta alta marginación y niveles de urbanización menores al 50%, frente al 98% que registran entidades como la Ciudad de México y Nuevo León.
En el mismo apartado, el programa señala que los municipios fronterizos enfrentan presiones crecientes sobre acueductos, servicios urbanos, vivienda y espacio público derivadas de la movilidad fronteriza. Es una realidad que, en el caso de Tapachula, se combina con carencias históricas: Chiapas tiene 72% de disponibilidad de agua en la vivienda, frente al 93% nacional; y solo 40.6% de las viviendas chiapanecas tienen acceso a agua potable de red, conforme al Censo 2020 del INEGI.
Qué propone el gobierno federal
El PNOTDU plantea como Objetivo 1 consolidar un ordenamiento territorial “integrado, sistémico, articulado y participativo”, y como Objetivo 2 reducir las brechas territoriales en infraestructura, equipamiento, movilidad y vivienda. Entre las líneas de acción relacionadas con zonas fronterizas, el programa prevé “estrategias diferenciadas de planeación territorial” y la actualización de instrumentos municipales de ordenamiento urbano, con apoyo técnico de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU).
El documento se publica en un momento en que Tapachula ha visto fluctuar su condición como principal puerta de entrada de la migración transcontinental. En el pasado reciente, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) ha recibido allí el mayor número de solicitudes de asilo del país, y organismos como ACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) mantienen oficinas operativas en la ciudad.
El reconocimiento del 60% en un documento del Diario Oficial, sin embargo, tiene una implicación concreta: coloca al gobierno federal en la posición de tener que responder con políticas presupuestadas, y no sólo con pronunciamientos. Los chiapanecos verán, en los próximos años, si ese reconocimiento formal se traduce en recursos específicos para el Soconusco.











