Tuxtla Gutiérrez, Chis. 11 Sep.- El sismo de magnitud 8.2 del pasado 7 de septiembre dejó daños en varios templos católicos de los siglos XV1 y XV11 de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, por lo que fueron cerrados, y se espera sean restaurados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia ( INAH), informó el obispo Felipe Arizmendi Esquivel.
Uno de los inmuebles más deteriorados es la catedral de San Cristóbal de las Casas, cuyo mayor peligro lo representan las columnas; “hay cuarteaduras de consideración en varias partes, sobre todo en los arcos internos”, dijo el prelado.
Indicó que “unas piedras que estaban en la cima de la fachada cayeron sobre el coro, destruyeron el órgano antiguo y parte del entarimado del mismo coro; donde están las campanas hay hendiduras de consideración que imposibilitan su uso, muchas tejas del techo se corrieron y hay goteras por todas partes”, explicó.
El templo anexo de San Nicolás, tiene una fractura en la parte superior de la fachada; otro templo que sufrió grave deterioro es el de Santa Lucía, sus torres casi se deshicieron, parte de ellas cayeron sobre el coro y destruyó una buena parte, por todos lados tiene cuarteaduras, y la cúpula quedó muy dañada.
El retablo mayor en la parte del fondo del templo de San Francisco quedó con hendiduras de preocupación y otros daños en los techos.
Arizmendi Esquivel agregó que el Templo de Santo Domingo, otra construcción colonial, tiene grietas en buena parte de la bóveda central, lo cual es muy delicado, porque recorre toda la nave central y cayó parte de un arco en la capilla del rosario.
Asimismo, el templo parroquial del municipio de Zinacantán perdió parte de su fachada; “se vino abajo, es muy impactante lo que sucedió”, narró el obispo.
Mientras que en el municipio de Venustiano Carranza cayeron piezas de los techos de los templos de San Bartolomé, del Señor del Pozo, El Calvario y El Carmen. Asimismo, el templo de San Sebastián, en Comitán de Domínguez, tiene fisuras paredes y en las torres de las campanas.
El obispo abundó que otros templos católicos dañados por el terremoto de 8.2 se encuentran en los municipios indígenas de San Andrés Larraínzar, Tenejapa, Huixtán y Pantelhó. En esta última localidad se derrumbaron seis casas sin pérdidas de vidas humanas y se vino abajoun templo evangélico.
El titular de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas lamentó la muerte de una mujer y sus dos hijos en la colonia La Hormiga, al caerles una barda cuando se refugiaban de la intensidad del sismo.
El sismo no “es un problema religioso, sino son asuntos de la naturaleza, pero no falta quienes le quieran dar otra interpretación”.
“Algunos hermanos de otra religión dicen que es un castigo contra los católicos, siendo que en Juchitán y la Costa y en todas partes hubo desastres para todos; Dios no fue selectivo contra católicos, sino contra todas las personas”, apuntó.


























