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La elefanta no se fue, andaba de parranda

No solo no se ha ido de la costa chiapaneca, sino que fue auxiliada debido a que se encontraba herida por una espina de pescado de aproximadamente 8 cm de largo.

Tuxtla Gutiérrez.-  El Santuario Puerto Arista de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) informó que el elefante marino (Mirounga leonina, hembra subadulta, de aproximadamente tres metros) no solo no se ha ido de la costa chiapaneca, sino que fue auxiliado debido a que se encontraba herido por una espina de pescado de aproximadamente 8 cm de largo.

El biólogo Luis Arturo Álvarez Márquez, encargado del Santuario Playa Puerto Arista de la  Conanp dijo que consideraron que el ejemplar había dejado las costas chiapanecas debido a que “por un periodo de cinco días no hubo registro”, sin embargo el día 7 gracias a reportes de pescadores se confirmó que el elefante marino seguía en las playas de Chiapas.

 

“Por el lapso de días que no vimos consideramos que el ejemplar había seguido su curso, pero el 7 nos dijeron los pescadores que estaba en la Bocabarra de Paredón y que estaba en mal estado, pues le salía sangre de a boca y de una fosa nasal, así que de inmediato fuimos al lugar y siguiendo las normativas ambientales se hizo la captura y se le retiró con éxito la espina”, mencionó.

El biólogo especificó que la espina que se le retiró al ejemplar medía  8 centímetros de largo, y podría ser de un bagre grande, por lo que le curaron la zona afectada y le administraron antibiótico.

 

En la revisión los especialistas de la Conanp se percataron de que el elefante marino tenía otra lesión, misma que pudo ser ocasionada por otra espina.

 

Tras brindarle la atención médica el día 7 el ejemplar no volvió a aparecer hasta el 10 de enero, muy cerca del Santuario Puerto Arista, sin embargo en esa ocasión tanto personal de la Conanp como Guardia Nacional y Protección Civil de Tonalá tuvieron que resguardar un área a fin de que los turistas no se acercaran al elefante marino.

“El ejemplar no podía salir completamente a la playa porque lo estaban interrumpiendo por lo que Protección Civil, Semahn, marina y otras instancias acordonaron el sitio y  fue hasta ese momento que se le dio un espacio de descanso  para que saliera, y desde esa fecha no hemos vuelto a verlo”.

 

El biólogo comentó que el elefante marino se ha visto afectado corporalmente por el proceso de muda de piel, por lo que en coordinación con otros especialistas han considerado  intervenir para brindarle una “rehabilitación clínica”.

 

“Hemos notado en los registros fotográficos y visuales que el proceso de cambio de pelaje ha afectado al ejemplar. En un consenso con expertos que nos han apoyado hemos considerado que si en su próxima salida su aspecto no mejora se hará una intervención para darle cuidaos y rehabilitación clínica, pero esperamos que pueda alimentarse por cuenta propia y retome su curso”, concluyó.