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Ayuntamiento de Villa Corzo despide a empleado que enfermó trabajando

Rubicel Pereyra adquirió una grave enfermedad que lo mantiene internado en un hospital de Tuxtla; la administración de Adier Nolasco lo corrió

Samuel Revueltas

 

Sucedió en el municipio de Villa Corzo, presidido por Adier Nolasco Marina. Un humilde hombre trabajador del Ayuntamiento enfermó en el cumplimiento de su deber, pero sus años de labor le fueron correspondidas con el despido.

Familiares de Rubicel Pereyra Gumeta narraron que durante algunos años estuvo comisionado en el sistema de bombeo que se ubica en el barrio California, de Villa Corzo, pero después fue removido para reparar tubos de agua y de drenaje.

 

Sin contar con el equipo adecuado, bajaba a los drenajes para reparar las fallas y fue ahí donde enfermó de penfigo seborreico, un mal degenerativo en la piel.

Ante ello, Rubicel Pereyra tuvo que comenzar a pasar periodos en casa para afrontar en descanso la enfermedad; su pago, aseguran, no faltaba cada quincena.

Sin embargo, personal del Ayuntamiento se acercó a su vivienda para solicitarle firmar unos documentos como parte de un proceso administrativo laboral; Rubicel firmó porque no sabe leer y porque le dijeron que no se trataba de otro asunto.

Sus familiares indicaron que lamentablemente lo engañaron y lo que firmó fue su renuncia, a partir de ahí dejó de cobrar, dejándolo a la deriva de las prestaciones que por ley tenía.

Ahora, el ex empleado del Ayuntamiento está internado en el Hospital General Jesús Gilberto Gómez Maza, de Tuxtla Gutiérrez, pasando las complicaciones que le generó la enfermedad que adquirió en el trabajo.

Su familia solicitó al presidente municipal que tome cartas en el asunto y no se convierta en cómplice de este acto falto de humanidad para una persona que dedicó su tiempo al servicio del Ayuntamiento.