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Maravilla Tenejapa reporta caso de lepra en niño de 8 años

El diagnóstico al menor de edad fue clínico, en tanto que tres caso en adultos fueron detectados mediante pruebas de laboratorio

Samuel Revueltas

 

Dentro de los cuatro casos de lepra que ya se dieron a conocer en Chiapas, existe uno en un menor de edad de ocho años de edad, en el municipio indígena de Maravilla Tenejapa, ubicada de la Meseta Comiteca Tojolabal.

Los tres casos restantes están ubicados en Tapachula, Cacahoatán y Tuxtla Gutiérrez; en los primeros dos casos un hombre y una mujer respectivamente de 62 años de edad; en el de la capital un hombre de 55.

La lepra es una enfermedad cuya incubación es muy tardada, afirmó el jefe del Departamento de Prevención de Control de Enfermedades y Transmisibles y no Transmisibles de la secretaría de Salud (SS), Natán Enríquez Ríos, en una transmisión para aclarar la polémica.

“No es un asunto tal cual que debería de prestar la atención como se le está prestando, no asustarnos, no usarlo como un mecanismo de generación de angustia, de terror, de alarma; sí es importante poner el ojo en ese tipo de enfermedades porque como instituciones de salud, como sociedad, debemos de saber que todavía están presente en nuestro entorno”, indicó.

La Secretaría de Salud de Chiapas informó por medio de un comunicado a la prensa, que el subdirector de Programas Preventivos, Alam Porfirio Campos Cruz, detalló que el caso del niño de Maravilla Tenejapa fue diagnosticado clínicamente, en tanto que en los adultos fue mediante pruebas de laboratorio.

Chiapas, con los cuatro casos, ocupa el sexto lugar a nivel nacional en incidencia. En todo México, en lo que va del 2020, se han reportado 89 casos.

“La lepra es una enfermedad infecciosa crónica causada por la bacteria Mycobacterium leprae; se transmite por microgotas​ o gotas de Flügge, que son pequeñas gotas de secreciones que se expulsan de forma inadvertida por la boca y la nariz al hablar, estornudar, toser o espirar; es poco contagiosa y el periodo de transmisión entre personas de convivencia es de tres a cinco años o más, es decir, que muchos de los casos donde un familiar es positivo, pueden pasar hasta 10 años para que otra persona la contraiga”, detalló la dependencia.