En Tuxtla Gutiérrez las inundaciones y los encharcamientos tienen motivos históricos. Para el cronista oficial de la ciudad, José Luis Castro Aguilar, se debe a los 21 arroyos sobre los cuales está este municipio y por la desmedida población que creció a pasos acelerados.

“La ciudad se fundó en 1560, en el valle Tuxhtlán por los aztecas, habiendo crecido y desarrollado (1892-1940) en las márgenes de dos ríos: El Sabinal y el San Roque y de dos arroyos: El Jotipak o El Zope y el Arroyo de Guadalupe. Posteriormente con el crecimiento de la ciudad, la población se asentó en las márgenes izquierda y derecha de dos ríos y 20 arroyos, donde el río San Roque al disminuir su cauce fue denominado arroyo en 1955”, explicó.

Dijo que de 1941 a 1944 se embovedaron algunos barrancos que se habían convertido en basureros y eran fuente de contaminación, también se empezaron a pavimentar las calles, lo que se convirtió en nuevos afluentes, pero no solo eso, sino también la construcción de parques, banquetas y casas y pavimentación de patios, lo que aumentó el volumen de escurrimientos que van directo al Sabinal.

“El cambio de uso de suelo, construcciones de casas, reorientación del curso tanto de aguas superficiales como naturales, rellenos de cauces etc, aunado a la falta de suficientes drenajes pluviales han provocado el desbordamiento de arroyos tuxtlecos. La cuenca del Sabinal es el único dren pluvial”, indicó.

José Luis Castro explicó además que el desmedido crecimiento poblacional ha sido otro factor, pues en 1892 en Tuxtla la habitaban 8 mil personas, en 1940 18 mil 297, en 2015 un total de 598 mil 710.

Finalmente mencionó que es necesario que se realice el desazolve de los 21 arroyos, en particular de los canales pluviales embovedados, la construcción de 60 drenes pluviales que capten y desalojen el agua que el Sabinal no puede absorber y por supuesto, una intensa campaña entre la población para que no arroje basura a la calle.

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