Gabriela Coutiño

Tuxtla Gutiérrez, Chis. 5 Junio.- El Instituto Nacional de Migración, con apoyo de militares de la Guardia Nacional y la Policía Federal, frenaron el avance de la “nueva caravana” de migrantes centroamericanos que ingresó hoy a México de manera irregular con la atención de llegar a Estados Unidos.

Aproximadamente 400 migrantes fueron interceptados sobre la carretera cuando caminaban a la altura del poblado de Metapa de Domínguez, una vía que comunica a la frontera con el municipio de Tapachula.

Fuentes del Instituto Nacional de Migración señalaron que las autoridades ofrecieron a los centroamericanos sujetarse a las leyes vigentes y acogerse a los procedimientos de regularización como lo amerite cada caso, pero estos se negaron pues su intención es avanzar hacia el norte del país.

Durante la operación policiaca desarrollada a 12 kilómetros de la frontera, hubo gritos, empujones y jaloneos ya que los migrantes se resistieron a ser arrestados.

Finalmente los militares de la Guardia Nacional y los policías federales lograron asegurar a los centroamericanos que proceden en su mayoría de Honduras, aunque también se encuentran salvadoreños y guatemaltecos.

La mañana de este miércoles , un grupo de 500 migrantes centroamericanos ingresaron a territorio mexicano por el puente internacional que divide el municipio de Suchiate, México, con el departamento de Tecúm Umán, Guatemala.

Otro grupo de alrededor mil personas, habrían ingresado en balsas a través del río Suchiate. Todos juntos iniciaron una caminata hacia Tapachula, siguiendo la ruta de las anteriores caravanas.

Los militares, policías y agentes de migración subieron en seis autobuses y camionetas a los migrantes para llevarlos a la Estación migratoria de Tapachula.

El Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos del Sureste dijo que el operativo tuvo lugar alrededor de las 2 de la tarde cuando los integrantes de la nueva caravana transitaba en condiciones de deshidratación y comenzaban a mostrar síntomas de agotamiento severo.

Las organizaciones que conforman el Colectivo, realizan labor de monitoreo en la frontera sur a fin de documentar posibles abusos contra los extranjeros indocumentados. En una alerta emitida, urgieron al Estado mexicano a respetar los derechos humanos de los migrantes y movilizar ayuda humanitaria y médica para auxiliarlos.

La “nueva caravana” llegó en medio de las presiones de Estados Unidos que exige a México frenar el paso de migrantes.

Anuncios

Deja un comentario