La caravana migrante que salió la madrugada de este lunes de Tapachula, caminó hacia el municipio de Huixtla, sin embargo, en común acuerdo que tienen los presidentes municipales de la ruta instalaron puntos de detención que impedía ingresar a la cabecera de Huixtla y fueron desviados hacia la carretera.

Se estima que sean dirigidos a cuatro kilómetros del entronque al municipio, dónde se ubica una caseta de servicio, antes de cobro de Capufe, que fungirá de albergue.

Un aproximado de cuatro mil migrantes tendrán baños, agua y todo para sus servicios básicos, ellos, ingresaron a territorio mexicano el pasado jueves, sin embargo, no cuentan aún con el “pasaporte humanitario”.

El acuerdo es que no entren a los municipios, según versiones, para evitar problemas de delicuencias y otras cosas; ya que caravanas anteriores se ponían a consumir alcohol y fumar mariguana, además de acosar a mujeres.

Por otra parte, la Comisión de Derechos Humanos ha pedido que se les brinde los servicios humanitarios.

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