Inician compras de pánico de gasolina en Chiapas

Pese a que Pemex informó que en los estados de Chiapas y Tabasco no hay desabasto de gasolina la ciudadanía al ver la situación en los estados del bajío centro y norte del país comenzó con las compras de pánico.

Según Pemex se cuenta con suficiente inventario para el suministro de hidrocarburos a través de las tres terminales de Almacenamiento y despacho ubicadas en las ciudades de Villahermosa, Tapachula y Tuxtla Gutiérrez.

En los municipios de Ocosingo y Comitán se reportó desabasto en las gasolineras debido a las compras de pánico, las cuales fueron incitadas por falsos reportes en redes sociales.

En Comitán varias gasolineras tuvieron que cerrar debido a que se quedaron sin combustible, en tanto que las que aún tenían presentaron largas filas, los usuarios esperaron más de una hora para cargar los tanques de los automóviles o bien llenar las garrafas. Algunas estaciones solo permitieron la compra de 200 pesos por vehículo.

Tanto en Comitán como en Ocosingo están a la espera del arribo de las pipas a fin de que se normalice la venta de gasolina, sin embargo las autoridades hacen un llamado a la ciudadanía a guardar la calma y estar atentos a las indicaciones de Pemex.

Sin embargo, aunque en Chiapas no hay escases ya comienzan a sentirse las afectaciones de la escases del combustible, ya que empresas de paquetería nacional han informado que tendrán atrasos en las entregas.

GUERRA VS “HUACHICOL”

En el centro del país, el bajío y el norte se han presentado filas de hasta dos kilómetros de automóviles que esperan cargar gasolina, y es que hay cientos de estaciones de servicios cerradas por la falta de combustible, lo que ha ocasionado hasta riña entre los clientes que están desesperados por llenar los tanques.

La guerra contra el “huachicol” comenzó después del plan del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) para combatir las redes de robo de combustible creadas en las últimas décadas y en las que según el nuevo gobierno participan empleados de Pemex.

Datos oficiales señalan que el robo de gasolina le provoca al estado pérdidas de 60.000 millones de pesos al año, unos US$3.000 millones.

LA SOLUCIÓN

La estrategia que implementó el gobierno federal fue cerrar las válvulas de al menos cuatro de los 13 oleoductos de Pemex, a fin de evitar que las bandas de “huachicoleros” (ladrones de combustible) extrajeran gasolina de los ductos.

Sin embargo, con esta determinación se interrumpió también el suministro a decenas de ciudades en los estados de México, Michoacán, Guanajuato, Aguascalientes, Jalisco, Querétaro y Tamaulipas.

Actualmente la gasolina se envía con cientos de camiones cisterna, pero la distribución es insuficiente para atender la demanda. El presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador dijo que la estrategia contra el “huachicol” (combustible robado) genera problemas y molestias, pero inicia a dar soluciones, ya que el robo de pipas era de 787 al día y ahora la cifra se redujo a 177 diarias.

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