Marvin Arriaga, la vende zapatistas

La mano del diablo estaba metida y aunque quizá por caballero o por secreto de confesión, Solalinde no quizó revelar el nombre de quien estableció con el supuesto grupo del EZLN

Alerta Opina

Mientras presentaban el libro “Revelaciones de un misionero: mi vida itinerante”, sobre la vida del sacerdote y activista Alejandro Solalinde, por los bordes del Museo de la Ciudad rondaba sin parar la sabinista Marvin Lorena Arriaga Córdova.

Lo que pretendía ser el foco de atención, las letras del libro escrito por la periodista Karla María Gutiérrez, pasó a segundo término ante el anuncio del acercamiento entre el EZLN y Andrés Manuel López Obrador, por mediandad de Solalinde, a quien chamaquearon y quien lo hizo, solo rondó el Museo y al final ni se acercó a saludarlo, se fue, huyó.

La visita a Chiapas del misionero para presentar el libro que le escribieron fue el marco perfecto para celebrar los inicios del diálogo entre el entrante Gobierno Federal y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Pero no, incluso, el padre fue recibido con una misiva del EZLN donde lo llamaban entre otras linduras como mentiroso, racista, machista, protagónico.

¿Qué fue lo que pasó? Como lo reconoció el célebre padre defensor de los derechos de los migrantes, a él se le acercó una fracción del EZLN dispuesta a dialogar, pero él entendía que dentro de la organización había quienes sí estaban abiertos a sentarse y quienes de plano, no.

Sin embargo la mano del diablo estaba metida y aunque quizá por caballero o por secreto de confesión, Solalinde no quizó revelar el nombre de quien estableció el contacto, es menester hablar de Marvin Lorena Arriaga Córdova, quien fue incluso la que también le vendió la idea de respaldo del EZLN a Roberto Albores Gleason durante su campaña a la gubernatura.

Marvin, quien ostentó diversos cargos con Sabines Guerrero y quien la subió y bajó como candidata al Gobierno del Estado, está intentando sacar ventaja y no es a favor del presidente electo Andrés Manuel López Obrador.

Su relación con las fuerzas armadas es clara, fue la coordinadora de artes de la Secretaría de la Defensa Nacional e incluso tuvo la osadía de delinear un plan para que la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas le diera el Honoris Causa al secretario Salvador Cienfuegos, hecho que se le derrumbó ante el malestar de la comunidad universitaria.

Marvin presenta sus cartas credenciales de haber sido comunicadora durante el levantamiento armado de 1994 y que a raíz de ello, estableció lazos fraternos con el EZLN.
Sin duda, Arriaga está haciendo el trabajo sucio en Chiapas contra Morena y López Obrador, en tanto que Solalinde tendrá que aprender a delimitar su bondad, porque el diablo anda suelto.

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