Chiapacorceños y su tradición del niño florero

El cansancio, el frío el hambre no importan cuando el amor  y la pasión a las tradiciones son más fuerte.

Por más de siete días  hombres de todas las edades dejaron a sus familias para vivir la tradición de los floreros de Chiapa de Corzo, la cual consiste en cortar la flor de Niluyarilo en los altos de Chiapas y que tiene más de trescientos años de antigüedad.

En esta tradición participan alrededor de 500 hombres, quienes acompañados de sus hijos  caminan por los bosques de pino para buscar la flor de Niluyarilo para después regresar caminando a casa con un mecapal que pesa entre 30 y 60 kilos.

Esta flor silvestre que viaja en la espalda de los “floreros” será depositada cuidadosamente la ermita del Niño Florero de Chiapa de Corzo, asimismo servirá para adornar el pesebre de templos, plazas y casas en donde nacerá el Niño Jesús.

Cabe mencionar que el 21 de diciembre gran parte de los chiapacorceños se reúnen en “La Topada de la Flor” para convivir hasta las tres de la tardes, posteriormente cargarán al niño florero y con música y cohetes gritan “Flor, Flor, Flor de Niluyarilo”. Un par de días después efectuarán la velada de la flor para llevarla a la iglesia.

“Esta es mi primera vez y estoy muy contento de formar parte de esta tradición de mi puerto. Este año me nació de corazón para conocer lo que se sufre, ha sido difícil porque duelen las piernas y el cuello pero hay que seguir adelante”, dijo Walter Jiménez Aguilar, un joven de 19 años que decidió ser el primero de su familia con esta tradición.