
El Programa Nacional de Ordenamiento Territorial 2026-2030 identifica a Chiapas como zona crítica por la degradación de sus áreas de recarga hídrica y la deforestación en los límites con Oaxaca. El diagnóstico federal advierte que el aumento sostenido de la temperatura nacional impacta ya la disponibilidad de agua para las ciudades y eleva la vulnerabilidad ante desastres.
La temperatura media en México ha subido más de 1 grado centígrado en los últimos 38 años, y Chiapas aparece entre las entidades con riesgos críticos asociados al cambio climático, de acuerdo con el diagnóstico oficial del Programa Nacional de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano (PNOTDU) 2026-2030, publicado el 15 de abril en el Diario Oficial de la Federación.
El documento federal —firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y diez secretarías federales— dedica dos gráficos y un cuadro específicos a evaluar la exposición climática por entidad federativa, con base en datos del Servicio Meteorológico Nacional (CONAGUA) y proyecciones científicas.
+1°C entre 1985 y 2023
El Gráfico 23 del programa, titulado “Variación de la temperatura media anual nacional y por entidad federativa (1985–2023)”, documenta que en ese periodo de 38 años “la temperatura media anual en México muestra una tendencia ascendente sostenida, con un incremento acumulado de más de 1°C”. El texto del documento describe este comportamiento como “un patrón inequívoco de cambio climático, con implicaciones directas en el ordenamiento territorial, los patrones de urbanización, la disponibilidad hídrica y el riesgo de desastres”.
Aunque el incremento más intenso se concentra en el norte y altiplano del país, el sur-sureste —donde se ubica Chiapas— tampoco se salva. El programa reconoce que las variaciones son diferenciadas entre entidades y que requieren estrategias específicas.
Chiapas: recarga hídrica en riesgo
El PNOTDU menciona de manera explícita a Chiapas como una zona de recarga hídrica estratégica amenazada. El texto del programa señala que los ecosistemas de recarga en Chiapas y Veracruz están bajo presión, citando información de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP, 2023).
Las zonas de recarga hídrica son los territorios montañosos y con cobertura forestal donde el agua de lluvia se infiltra al subsuelo y repone los acuíferos que surten a las ciudades. En Chiapas, estas zonas corresponden principalmente a la Selva Lacandona, los Altos, la Sierra Madre de Chiapas y el Corredor Biológico Mesoamericano. Su deterioro significa que las ciudades de abajo —incluyendo la zona metropolitana de Tuxtla Gutiérrez— pueden enfrentar problemas crecientes de abasto de agua en el mediano plazo.
Deforestación: Chiapas-Oaxaca entre los críticos
El Mapa 13 del programa, titulado “Zonas críticas de deforestación bruta en México (2001–2018)”, identifica los límites entre Chiapas y Oaxaca entre los corredores con mayor pérdida de cobertura forestal del país, junto con la península de Yucatán, la región de Tierra Caliente entre Michoacán y Guerrero, y zonas del norte.
El Cuadro 26 del programa, con datos de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), identifica como principales causas de pérdida de ecosistemas forestales entre 2001 y 2023: la expansión agrícola, la ganadería extensiva, la tala ilegal y los incendios forestales. Cada una de ellas es un factor presente en Chiapas, estado con una de las mayores coberturas forestales del país y que, al mismo tiempo, enfrenta presiones por cambio de uso de suelo y por la expansión agropecuaria en comunidades rurales.
Inundaciones: la proyección al 2080
El Gráfico 24 del programa presenta proyecciones del daño económico anual esperado por inundaciones fluviales en 2080 bajo diferentes escenarios de cambio climático (Representative Concentration Pathways, RCP). El texto señala que bajo un escenario de altas emisiones (RCP 8.5) los daños “superan los 50 mil millones de pesos anuales en entidades altamente expuestas como Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potosí, Sinaloa y México”.
Aunque Chiapas no figura entre las cinco entidades de mayor daño económico proyectado —lo que tiene que ver con que sus llanuras de inundación están menos desarrolladas económicamente que las del Golfo o del centro—, el estado sí enfrenta inundaciones recurrentes en zonas como la cuenca del río Grijalva, la región del Soconusco y los municipios de la costa. Las inundaciones de años recientes, asociadas a huracanes y tormentas tropicales, son recordatorios de una vulnerabilidad que no desaparece.
| Riesgo climático identificado | Relevancia para Chiapas |
|---|---|
| Aumento de temperatura media (+1°C 1985-2023) | Patrón nacional; impacto diferenciado |
| Pérdida de recarga hídrica | Citado: Chiapas y Veracruz (CONANP, 2023) |
| Deforestación bruta (2001-2018) | Citado: límites Chiapas-Oaxaca |
| Riesgo de inundaciones al 2080 | No entre las 5 de mayor daño económico, pero persistente |
Fuente: Gráficos 23, 24 y Mapa 13 del PNOTDU 2026-2030.
¿Qué plantea el programa?
El PNOTDU establece como Objetivo 4 fortalecer la resiliencia y sustentabilidad del territorio mediante la protección y restauración del ambiente, el ordenamiento territorial y la gestión integral de riesgos de desastres, para salvaguardar a comunidades vulnerables ante el cambio climático. Entre las líneas de acción se plantean:
- Restauración de ecosistemas forestales y zonas de recarga hídrica.
- Ordenamiento ecológico territorial vinculado a la planeación urbana y rural.
- Infraestructura verde-azul en ciudades.
- Adaptación territorial al cambio climático con enfoque multi-escala.
Para Chiapas, un estado con una de las mayores biodiversidades del país y con ecosistemas estratégicos para la recarga de acuíferos nacionales, lo que se juega en el PNOTDU no es sólo la protección de su territorio, sino su papel en el equilibrio hídrico de México.











