
La columna de Eric
“Se lo digo a mi hija, para que lo escuche mi nuera”
La seguridad vial durante el 2023 -al menos en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas – podría describirse en dos episodios:
El primero tuvo lugar la madrugada del 06 de agosto sobre el Libramiento Sur de la ciudad. Dos jóvenes perdieron la vida, en tanto que otra persona resultó herida.
El segundo grabado en la memoria colectiva, sucedió el pasado 09 de octubre sobre el Libramiento Norte de la capital chiapaneca. Dejó más de una decena de heridos, víctimas mortales y angustia… ¿cuándo volverá a suceder?
Por cierto, creo que no hemos podido olvidar la mañana del 18 de julio de 2021 : Tuxtla Gutiérrez, una unidad del transporte público sin frenos, heridos, víctimas mortales e impunidad.
Supongo que nosotros no, pero el secretario de Movilidad y Transporte, Aquiles Espinosa García , sí. Lo suyo es querer gobernar Tuxtla Gutiérrez, pese a la agonía que viven los socios del extinto Conejobús a quienes les deben millones de pesos y la angustia -al menos- de los familiares de las víctimas de los accidentes que les mencioné, porque la lista de desaciertos es larga.
¡Por eso!
Tengamos claras nuestras narrativas, un “accidente” y “siniestro” pueden general el mismo dolor, pero no son lo mismo. El primero ocurre de manera casual y el segundo, causal.
De acuerdos a los expertos en vialidades, los libramientos Norte y Sur de Tuxtla Gutiérrez se han convertido en focos rojos de accidentes que, en algunos casos, han arrojado saldos trágicos. Aquí les va… la propuesta: menos campaña, más pueblo.
¡Entendé!
Dentro de los factores que han generado que los libramientos se vuelvan peligrosos, podrían considerarse las faltas de medidas integrales e interinstitucionales. Sin embargo, la seguridad vial, es cosa de todas, todos, todes, todoes, todoas…
¡Tómalo en cuenta!
Por la euforia y el caos del mes, aumentan hasta 40% los accidentes viales en México durante diciembre, de acuerdo a las empresas aseguradoras.
¡De una vez te digo!
Todo diciembre, habrá Operativo Alcoholímetro en Tuxtla, el de Carlos Morales a la par del de la Fiscalía General del Estado (FGE).

























