El dengue va a la baja en Chiapas. En lo que va de 2026 el estado registra 40 casos de dengue no grave, frente a los 118 del año pasado, y las formas más peligrosas también cayeron, según el más reciente Boletín Epidemiológico de la DGE.

La mejora es pareja. El dengue con signos de alarma pasó de 168 a 77 casos, y el dengue grave —el que puede costar la vida— bajó de 18 a 5. Después de temporadas duras, el número da un respiro.

La lluvia, aliada del mosquito

La cautela, con todo, no sobra, porque el respiro llega justo cuando empieza lo bravo. El dengue lo transmite el mosquito Aedes aegypti, que se reproduce en agua limpia estancada, y la temporada de lluvias es su mejor aliada. Cada cacharro, llanta, maceta o tambo con agua se vuelve un criadero en cuestión de días.

De ahí que la baja de este año no garantice nada para las próximas semanas. La defensa más eficaz sigue siendo la más casera: descacharrizar, voltear o tapar todo lo que junte agua, y lavar los recipientes donde se almacena. Sin criadero, no hay mosquito; sin mosquito, no hay dengue.

Las señales de alarma

La mayoría de los casos de dengue se resuelven en casa con reposo y líquidos, pero hay señales que obligan a correr al médico: dolor abdominal intenso, vómito persistente, sangrado de encías o nariz, y mucho cansancio o irritabilidad. Son los avisos de que el cuadro se está complicando.

Un punto clave: ante fiebre en temporada de dengue, no automedicarse. La aspirina y algunos antiinflamatorios pueden agravar los sangrados. Lo indicado es acudir al centro de salud, donde valoran el caso y descartan las formas graves. El dengue bajó este año, pero el mosquito no se ha ido, y la temporada de lluvias apenas empieza.

Portal de noticias del Estado de Chiapas.

Deja un comentario

Deja un comentario