Subir los 260 escalones de la acrópolis de Toniná deja sin aire. Desde lo alto, el gigante de piedra parece flotar sobre la neblina del valle de Ocosingo, en plena Selva Lacandona. Hasta hace poco, ese ascenso estaba prohibido: la ciudad maya permaneció cerrada al público durante año y medio. Hoy, los visitantes vuelven a trepar la montaña sagrada de los antiguos señores de la guerra.

La Zona Arqueológica de Toniná reabrió sus puertas el 21 de marzo de 2026, y el reencuentro fue inmediato. De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), desde la reapertura el sitio recibió 6 mil 828 visitantes, una cifra que ya superó a la vecina Yaxchilán. Uno de los asentamientos mayas más imponentes de Chiapas volvió, literalmente, a la vida.

Un gigante que regresa

Toniná había cerrado en septiembre de 2023 por conflictos con particulares que reclamaban los terrenos. La solución llegó por la vía legal: un decreto de expropiación por utilidad pública devolvió al dominio público más de nueve hectáreas, y el INAH tomó posesión del predio a inicios de marzo. Las autoridades enmarcaron la medida como un acto de “recuperación patrimonial y soberanía cultural”. La entrada es gratuita para las y los residentes de Ocosingo que presenten identificación.

Más alta que la Pirámide del Sol

Lo que el visitante encuentra arriba justifica el esfuerzo. La acrópolis de Toniná, levantada sobre una colina artificial, supera los 74 metros de altura: es más alta que la Pirámide del Sol de Teotihuacán y una de las estructuras monumentales más grandes de Mesoamérica. Una escalinata central de 260 peldaños atraviesa siete plataformas y trece templos en la cúspide. En tzeltal, Toniná significa “Casa de piedra”, y su fama es la de una ciudad de guerreros que se enfrentó a potencias como Palenque y Copán. Su mayor esplendor ocurrió entre los siglos VII y IX.

Dato Detalle
Reapertura 21 de marzo de 2026 (tras 18 meses cerrada)
Visitantes desde la reapertura 6,828 (superó a Yaxchilán)
Altura de la acrópolis ~74 m (mayor que la Pirámide del Sol)
Escalinata central 260 escalones, 7 plataformas, 13 templos
Distancia desde San Cristóbal 85 km (~2 horas)
6,828 visitantes y subiendo

El dato turístico es elocuente. En apenas unas semanas, Toniná dejó atrás a Yaxchilán, otra joya maya del mismo municipio de Ocosingo. La cifra confirma el apetito del público por los sitios arqueológicos chiapanecos y respalda la proyección de las autoridades de turismo, que esperan un repunte de visitantes en los destinos históricos del estado durante 2026.

Un circuito por descubrir

Toniná se ubica a unos 13 kilómetros al este de Ocosingo y encaja en una ruta regional: está a 85 kilómetros de San Cristóbal de las Casas, a 103 de Comitán y a 115 de Palenque, lo que permite encadenarla con otros tesoros como los museos y zonas de Chiapas. Por ahora el acceso es gratuito para incentivar la visita; más adelante se prevé un costo cercano a los 80 pesos.

La ciudad que se negó a quedarse cerrada

Desde la cima, con el valle de Ocosingo a los pies, es fácil entender por qué los mayas eligieron este lugar para levantar su capital de piedra. Durante año y medio, esa vista estuvo vedada. Hoy, cada visitante que sube los 260 escalones reescribe el final de la historia: Toniná, la última gran potencia del oriente maya, volvió a abrir sus puertas y no piensa cerrarlas de nuevo.

Leave a comment

Deja un comentario