
En una choza de piso de tierra en una comunidad tsotsil de Chenalhó, una mujer de 22 años camina en círculos. Tiene cinco horas de contracciones. No habrá ambulancia. No habrá médico. La clínica más cercana queda a dos horas en camino de terracería, y para cuando un familiar baje a buscar transporte, ella ya estará rodeada por su comadrona —la partera de la comunidad— y por las dos mujeres mayores de su familia. Cuando nazca el bebé, la partera lo recibirá con sus manos, le cortará el cordón con una hoja afilada al fuego, y rezará el rezo que su abuela le enseñó, mezcla de tsotsil y de castellano roto.
Esa escena no es del siglo pasado. Es la que sostiene buena parte del parto chiapaneco hoy, en 2026. Y es la razón por la que esta semana el gobierno estatal hizo algo que no había hecho nunca: instalar un Comité Estatal de Partería.
Lo que se instaló
El gobernador Eduardo Ramírez Aguilar encabezó el pasado lunes 18 de mayo la instalación del Comité Estatal de Partería en Chiapas, en el marco del Día Internacional de la Partería que se conmemora el 5 de mayo. La ceremonia se realizó en conjunto con la entrega de la Medalla al Mérito de Enfermería Chiapas 2026, distinción que recayó este año en Víctor Manuel Mazariegos Coyoy, profesional de enfermería con años de trayectoria en zonas rurales del estado.
El acto contó con la presencia de la directora general del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Sexual y Reproductiva (CNEGSR) de la Secretaría de Salud federal, lo que dio dimensión nacional al evento. El gobernador definió el sentido del nuevo Comité con una frase ancla: “Enaltecer la sabiduría ancestral de las parteras y los parteros, atender sus necesidades, brindarles capacitación y dotarles de las herramientas necesarias para desempeñar su labor”.
Por qué importa: el peso de las parteras en Chiapas
Chiapas es la entidad con más parteras tradicionales registradas en México. Según registros oficiales del propio estado, de las 6,664 parteras contabilizadas a nivel nacional, más de 5,000 ejercen en territorio chiapaneco. Junto con ellas, hay 754 médicos tradicionales y 15,775 voluntarios rurales en todo el país, una infraestructura comunitaria invisible que en muchas zonas indígenas mexicanas es la única que existe.
| Indicador | Dato | Fuente |
|---|---|---|
| Parteras tradicionales registradas en Chiapas | Más de 5,000 | Secretaría de Salud Chiapas |
| Total nacional de parteras tradicionales | 6,664 | Secretaría de Salud federal |
| % nacional concentrado en Chiapas | ~75% | Estimación propia con datos oficiales |
| Médicos tradicionales nacionales | 754 | Secretaría de Salud federal |
| Voluntarios rurales nacionales | 15,775 | Secretaría de Salud federal |
| Lugar nacional de Chiapas por mortalidad materna | 2° lugar | Reporte oficial mayo 2026 |
| Tasa de niñas y adolescentes de 10-17 años ya madres | 20 por cada mil | Reporte mayo 2026 (la más alta del país) |
El problema es doble: por un lado, Chiapas tiene la red de partería tradicional más amplia del país; por otro, sigue ocupando el segundo lugar nacional en muertes maternas, con causas principales como trastornos hipertensivos del embarazo, hemorragias obstétricas y complicaciones derivadas de abortos.
Y un dato más doloroso: en Chiapas hay madres de 10 años. Veinte de cada mil niñas y adolescentes entre 10 y 17 años son ya madres en el estado, la tasa más alta de México. Esa cifra es la que el sistema de salud estatal debe enfrentar todos los días, sin ambulancias, sin hospitales y, en muchos casos, sin médicos.
Lo que hará el Comité Estatal de Partería
El Comité fue presentado como un órgano colegiado para articular el trabajo entre cuatro actores que hoy operan por su cuenta: las parteras tradicionales en comunidades, las parteras profesionales con formación universitaria, el sistema oficial de salud (IMSS-Bienestar, Secretaría de Salud estatal) y las autoridades comunitarias.
Conforme al pronunciamiento del gobernador y la información oficial difundida por la Secretaría de Salud estatal, las líneas de trabajo del Comité son:
- Capacitación continua de parteras tradicionales y profesionales
- Dotación de herramientas básicas (kits obstétricos, equipo de protección, material de sutura)
- Articulación con centros de salud para referencia oportuna de complicaciones
- Reconocimiento institucional de la partería como práctica de salud reproductiva
- Capacitación bilingüe en tsotsil, tseltal, ch’ol, tojolabal, zoque, mam y otras lenguas locales
- Atención especial en los 12 municipios históricamente olvidados (estrategia federal-estatal)
El reconocimiento al personal de enfermería
En el mismo acto, el gobernador entregó la Medalla al Mérito de Enfermería Chiapas 2026 a Víctor Manuel Mazariegos Coyoy. La distinción reconoce a personal de enfermería que ha desempeñado su labor con vocación, sensibilidad y compromiso humanista en el estado.
Ramírez Aguilar describió a las enfermeras y enfermeros chiapanecos como “un puente de comunicación entre el pueblo y el gobierno”, que llegan a las zonas más alejadas de la entidad para escuchar y atender.
Lo que sigue
El Comité es un primer paso institucional. Lo que sigue —y donde el reto se juega— es operativo: que las 5 mil parteras tradicionales reciban capacitación efectiva, que el Comité sirva como puente real entre la práctica comunitaria y los hospitales del estado, y que las cifras de mortalidad materna y embarazo infantil empiecen a bajar.
Para la mujer de 22 años de Chenalhó que dio a luz esta semana en una choza de piso de tierra, el Comité Estatal de Partería no existirá hasta que su comadrona reciba un kit obstétrico, un curso bilingüe y un teléfono que sirva para llamar a una ambulancia cuando algo se complique. Ese es el examen que tendrá que aprobar la nueva instancia estatal en los próximos meses.












