
Las estructuras estaban hechas con madera de mangle rojo y ocupaban 5,000 metros cuadrados dentro de la zona de amortiguamiento de la reserva, sin autorización ambiental ni concesión federal.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) retiró 15 palapas instaladas de manera irregular dentro de la Reserva de la Biosfera La Encrucijada, en Barra San Juan, municipio de Acapetahua, durante un operativo realizado el 23 de abril de 2026. Las construcciones ocupaban aproximadamente 5,000 metros cuadrados de zona federal y carecían de autorización en materia de impacto ambiental, así como de concesión en Zona Federal Marítimo Terrestre.
El operativo en cifras
| 15 | palapas retiradas en Barra San Juan |
| 5,000 | metros cuadrados de zona federal liberada |
| 23 abr | fecha del operativo en la zona de amortiguamiento |
| 3 | instituciones coordinadas: PROFEPA, CONANP y Policía Estatal |
Materiales decomisados: mangle rojo (Rhizophora mangle) · techos de palma · elementos de concreto · tubería de PVC

Una zona protegida ocupada sin permisos
El operativo respondió a una solicitud de apoyo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), específicamente de la dirección de la Reserva de la Biosfera La Encrucijada, ante la presencia de construcciones irregulares en una zona ecológicamente sensible. Personal de la PROFEPA en Chiapas, con apoyo de la Policía Estatal, acudió a Barra San Juan para ejecutar el retiro.
El predio se ubica dentro de un sistema estuarino-lagunar conectado al Océano Pacífico, en una franja costera donde se entrecruzan dos figuras de protección: la zona de amortiguamiento de la reserva y la Zona Federal Marítimo Terrestre (ZOFEMAT), que es propiedad de la Nación. Para construir cualquier obra ahí, la ley exige una autorización en materia de impacto ambiental y un título de concesión federal. Las 15 palapas no contaban con ninguno de los dos.

Durante la intervención, según el oficio de la PROFEPA sobre el caso, no se encontró a persona alguna que acreditara la propiedad o responsabilidad de las construcciones. La diligencia se realizó sin propietario presente y quedó asentada en el acta circunstanciada que el organismo está integrando.
La Encrucijada en datos oficiales
Datos del decreto presidencial y del Programa de Manejo (CONANP)
| 144,868 ha | superficie total decretada como reserva en 1995 |
| 108,651 ha | corresponden a zona de amortiguamiento |
| 36,216 ha | son zonas núcleo de protección estricta |
| 6 | municipios la integran: Acapetahua, Mazatán, Huixtla, Villa Comaltitlán, Mapastepec y Pijijiapan |
Categoría: Reserva de la Biosfera · Reconocimiento internacional: Sitio Ramsar · Ecosistema dominante: manglar y sistema estuarino-lagunar
Por qué importa una palapa sobre un manglar
La elección de los materiales no fue menor. Las palapas estaban construidas principalmente con madera de mangle rojo (Rhizophora mangle), una especie protegida bajo la NOM-059-SEMARNAT-2010 y considerada base estructural del ecosistema costero. Cada metro cúbico de mangle talado para construir una palapa representa pérdida directa de hábitat para crías de peces, crustáceos y aves migratorias.

El manglar funciona, además, como barrera natural frente a tormentas y marejadas. La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas describe a La Encrucijada como una de las regiones de humedales más rica, diversa y productiva de México, con un litoral de aproximadamente 270 kilómetros sobre el Pacífico chiapaneco. Por su valor ecológico, la reserva está incorporada a la Convención Ramsar sobre Humedales de Importancia Internacional.
Las construcciones sin permiso suelen detonar un efecto en cadena: tala de mangle, generación de residuos, presión sobre la fauna y, en muchos casos, instalación posterior de otros asentamientos al amparo del primero. El propio Programa de Manejo de la reserva señala que la ocupación irregular es uno de los principales factores de presión sobre el área protegida.
Cómo se desmantelaron las estructuras

Por la dificultad de acceso a Barra San Juan —solo se llega por vía fluvial—, las brigadas trabajaron con herramienta manual: motosierras, hachas, machetes y martillos. La madera retirada fue seccionada en el sitio para evitar su reutilización por terceros, y las estructuras quedaron desmontadas hasta los postes de soporte.

El operativo se ejecutó bajo coordinación interinstitucional. La PROFEPA aportó el personal de inspección, la CONANP los guardaparques que conocen la geografía de la reserva, y la Policía Estatal proveyó la seguridad perimetral. La Subdelegación de Inspección de Recursos Naturales en Chiapas dará seguimiento al caso mediante recorridos periódicos en la zona y nuevas inspecciones en el municipio de Acapetahua.
Un patrón que ya tiene antecedentes
No es la primera vez que la PROFEPA actúa en La Encrucijada. La reserva ha sido escenario de varios operativos contra ocupaciones irregulares en años recientes, algunos de ellos vinculados a la presión que ejerce la palma africana invasora sobre los manglares de la costa chiapaneca. La estrategia oficial combina restauración ecológica —con plantaciones masivas de mangle— y desalojo de construcciones que rompen la integridad del área protegida.
El caso de Barra San Juan se suma a una serie de intervenciones que la dependencia federal ha desplegado en Chiapas durante el último año, con clausuras y retiros en distintos puntos del estado, desde la Sierra hasta la frontera con Guatemala.

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Alerta Chiapas dará seguimiento a las acciones de inspección que la PROFEPA mantenga en el municipio de Acapetahua y a la integración del acta circunstanciada del caso.








