
Le tiraron sus pertenencias a la calle
En la colonia Bienestar Social de Tuxtla Gutiérrez ocurrió un hecho que ha indignado a habitantes de la capital chiapaneca. Doña Mónica, una abuelita sexagenaria que no sabe leer, ni escribir, fue despojada de su vivienda.
Con sus pertenencias en la vía pública la señora Mónica pide ayuda pues se ha quedado sin un techo en donde dormir, pues a aprovechándose de su condición analfabeta, presuntamente firmó un documento en el que cedía la propiedad de la vivienda que su madre, en el lecho de muerte, le dejó.
“Soy la señora Mónica que vive en esta casa el 143 y vinieron a despojarme de la casa. Me quitaron, tiraron la puerta, me sacaron mis cosas a tirar allá afuera en la calle. Pero sí tengo documentos que me dejó mi mamá, y no lo pueden anular. Lo que les pido porque no tengo donde pasar mis cositas, donde pasar la noche que no tengo dónde. Yo lo saben, no estoy echando mentira. Quiero decirles que estoy con mis cosas, mi hija, mi nieto. No es el caso que me hagan esto, porque yo nunca me meto en pleitos, ni nada. Si me pueden ayudar”, señaló.
Diego Alexis Torres es su yerno, relata que al regresar de su trabajo se encontró que en la calle se encontraban todas las cosas de doña Mónica, apiladas sobre la acera, hasta sus mascotas estaban atadas a estas, fuera del hogar que por más de 27 años les dio cobijo.
“Yo cuando vine ayer de mi trabajo vi todas las cosas afuera, y vi que estaban todas las cosas afuera, mi mujer sentada allá, mi suegra acá, y vi muchas personas, y me sentí como que mal, porque nunca había visto eso, y mucho más antes que esto sucediera”, explicó.

Fueron dos camionetas blancas, explica Alexis, las que llegaron al domicilio para entrar por la fuerza, agrediendo verbalmente a su esposa y a doña Mónica, para luego sacar todas sus pertenencias a la calle.
“Vinieron dos camionetas blancas, pero no vinieron encapuchados ni nada, vinieron dos camionetas blancas, tiradas en la puerta, no pidieron permiso, nada, a mi mujer le faltaba el respeto, le faltaba el respeto a mi mujer, la quisieron amenazar, y dijeron que si no se callaba le iban a meter presa”, relató.
Diego sostuvo que su suegra, Doña Mónica, es la legitima propietaria de la vivienda, pues en el lecho de su muerte, su mamá le dejó los papeles que la acreditaban como la actual dueña, sin embargo, fue la hermanastra de la ahora víctima quien se aprovecho de su condición de analfabeta para obtener la propiedad de manera irregular.
“Es una señora que es hermana con mi suegra, pero lejano, no son hermanos de sangre, sino que ella le robó el papel, hizo un papel robado falso, ella hizo un papel falso para que según pudiera quitar esta casa, pero el papel originario no lo tiene ella, lo tiene mi suegra. Porque antes que muriera la mamá de mi suegra, antes que muriera la señora, como los quince días, ella le dejó firmado el papel a mi suegra, que ella iba a ser la dueña de esta casa, no aquella, porque aquella lo que está haciendo es que está robando”, apuntó.
Hoy, doña Mónica y su familia alzan la voz y piden el apoyo de las autoridades correspondientes para recuperar la propiedad, que a base de engaños, les han arrebatado.


























