
En Chiapa de Corzo, cada enero se celebra con orgullo una de las fiestas más importantes de Chiapas: la Fiesta Grande. Pero antes de que las calles se llenen de música y danzantes, hay manos que trabajan en silencio, bordando con paciencia la identidad de un pueblo.
El traje de chiapaneca es uno de los más emblemáticos del país: lienzos en donde florecen decenas de bordados de colores vivos, que representan la flora de la región. Cada pieza puede tardar semanas en terminarse, dependiendo del diseño y tamaño.
A unos meses del inicio de la Fiesta Grande, el taller de Flori y de muchas otras artesanas como ella no descansa, para la confección de estos vestidos valorados en varios miles de pesos.
En cada puntada va una historia, una flor, una raíz. Así se teje Chiapa de Corzo, con arte, pasión y tradición, la cual a 6 meses de esta celebración se prepara.



























