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Se desbordan en Chiapa para celebrar a San Sebastián

Danzan entre las estrechas calles, están alegres; suben y suben y no se cansan, y el sonido de los miles de chinchines es estruendoso, pasan por ermitas y por las casas donde alaban a San Sebastián. Ahí se detiene el patrón y le secundan los miles de parachicos para venerar al santo y a pesar de que son menos por la pandemia, hay pasión por la tradición.

No hay calle triste.
La gran Chiapa de Corzo luce alegre, hoy es día de San Sebastián y es día grande.
Los parachicos están saliendo entre sus calles, las comienzan a llenar para encontrase con su patrón.
Y de inmediato, la algarabía.

 

san sebastian

Verónica Domínguez
Devota
“eso no cambia
celebrando desde la casa”

Los parachicos zapatean, lucen sus coloridos y deslumbrantes trajes, cuando están cerca de sus santos rezan, los que se cansan toman un raspado y hay quienes aprovechan la tecnología para ubicar donde va el contingente. Hay motivo para danzar, a pesar del COVID.

“se pidió permiso
no se celebraba la fiesta grande”
Alexander Bonifaz
Parachico

El contigente es amplio, dos cuadras llenas tanto que se aprietan y hay quienes sufren las consecuencias.

Hay familias que no salieron pero que celebran desde casa. Otras más que se van uniendo. Ahí se ve a la mamá preparado al niño, poniéndole la máscara y acomodándole la montera, haciéndolas una para que se una a la tradición; a un lado está el papá acomodándose las cintas y de testigo al fondo la pila.

chiapa de corzo

Pero hay más niñés, unas todavía en brazos y otros más ya danzando.

En la Fiesta Grande no falta el asombro del turismo ante esta muestra de fe. Como Elena y Ander, de Navarra, España.

“nos está encantando el momento
más pequeñito”

Las chiapanecas son la flor al viento. Lucen sus ostentosas joyas, bellos tocados y se cubren bajo ese elegante vestido que en el común es negro, pero que ha tenido modificaciones.
La belleza se esconde ahora con los cubrebocas, pero eso no les impide estar alegres y danzar con júbilo con los parachicos, aunque terminen con el vestido rasgado.

No hay quien se resista a su belleza.

De las casas salen las vecinas con confeti para alegrar todavía más el momento. O para que el patrón de los parachicos, bendiga sus imágenes.

La Fiesta no es la misma en número pero sí en gozo. Lo dice doña Edalí Escobar, de 95 años de edad, mismo tiempo que lleva celebrando esta tradición.

Edalí Escobar
Devota
“ahora no tan igual
dios a de querer que no”

En Chiapa de Corzo todo es grande. La Fiesta Grande, la pila grande, la comida grande y grande también el número de contagios de COVID. El 18, 19 y 20 de enero ha reportado ser el segundo municipio de Chiapas con más positivos.

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