
El legislador de Morena que representa a Tuxtla no presenta agenda propia. Su falta de propuestas lo colocar como figura decorativa en San Lázaro.
El diputado federal chiapaneco Guillermo Rafael Santiago Rodríguez, integrante del grupo parlamentario de Morena en la LXVI Legislatura, acumula 81 votos a favor en los asuntos registrados en la Cámara de Diputados, sin que hasta el momento haya emitido un solo voto en contra ni se haya abstenido.
Según datos del Sistema de Información Legislativa (SIL), el legislador por el Distrito 9, con cabecera en Tuxtla Gutiérrez, suma un total de 87 participaciones entre discusiones y votaciones en el pleno. No obstante, su labor parlamentaria ha sido cuestionada por la falta de propuestas propias y una postura totalmente alineada con la agenda de su bancada.
Hasta ahora, sólo ha presentado una iniciativa legislativa, el pasado 30 de abril, relacionada con la modificación de la fracción VIII del artículo 73 de la Ley General de Salud para atender temas de salud mental en personas jóvenes. La propuesta permanece en análisis dentro de comisiones, sin avances.
En el apartado de posicionamientos, Santiago Rodríguez ha intervenido en cinco ocasiones durante sesiones plenarias, abordando temas como la reforma al Poder Judicial, derechos de los jóvenes, justicia y seguridad pública. Aunque sus intervenciones han reiterado el respaldo al presidente Andrés Manuel López Obrador ya los principios de la Cuarta Transformación, no ha expresado matices ni posturas críticas frente a ninguna iniciativa impulsada por Morena.
El legislador, originario de San Cristóbal de las Casas y exdirector del Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE), ha sido también señalado por un ausentismo selectivo: en seis votaciones de minutas, se ausentó en una. En iniciativas, dictámenes y acuerdos parlamentarios, su comportamiento ha sido de apoyo absoluto a lo propuesto por su grupo.
A casi un año de iniciada la legislatura, su bajo nivel de productividad legislativa y la ausencia de una agenda visible como representante popular han generado cuestionamientos sobre su papel dentro del Congreso de la Unión.


























