“Me lo quitaron de mis brazos, pero no de mi corazón”

Hace más de 10 años a Doña Alicia le cambió la vida en un abrir y cerrar de ojos. Su hijo ‘Lalito’ de apenas seis años de edad desapareció frente a la que era su casa ubicada en la colonia Francisco I Madero de #Tuxtla Gutiérrez, #Chiapas.

Han pasado más de 10 años desde ese 21 de enero del 2012, día en el que a Doña Alicia le cambió la vida.

En un abrir y cerrar de ojos su hijo Eduardo de tan solo 6 años de edad había desaparecido frente a la que era su casa ubicada en la colonia Francisco I Madero de Tuxtla Gutiérrez.

María Alicia Guillén Hernández, Madre de Eduardo.
“le calculo yo como 4:30 a 5 de la tarde… a esas horas el niño desapareció, entonces vuelvo a salir corriendo… y salió corriendo y se fue para abajo”.

Aquel trágico día intentó levantar una denuncia y no se lo permitieron, las autoridades le dijeron que debía esperar 72 horas,… mientras tanto ella, familiares y vecinos buscaban por toda la capital chiapaneca a Lalito, como ella lo llamaba.

María Alicia Guillén Hernández, Madre de Eduardo.
“corriendo andaba yo… la tierra se lo tragó a Lalito LIGAR 04:01 Entonces fue que una mi vecina… se acercó a hablarle a Lalito la Primera Vez. entonces me llevó a la procuraduría a poner mi denuncia… a ellos no le tocaba esa investigación”.

Ahora podemos verla con un semblante triste, con los pies y la piel gastada de tanto ir y venir, cansada e impotente de ver que las autoridades competentes no han dado respuesta a la desaparición de su pequeño y que ahora solo sea un expediente más en rezago.

Sin embargo, también se le ve con una fuerza y una voluntad sobrehumana de continuar con su búsqueda, cueste lo que le cueste.

María Alicia Guillén Hernández, Madre de Eduardo.
“Es la hora que yo todavía no lo encuentro… creo que lo fuéramos encontrado, Me fui a meterme todo por allá… otros niños ahí , yo no he parado de buscarlo… con tal de encontrarlo”.

Esta agonía la ha dejado sin recursos, vendió su casa en el centro de Tuxtla y de acuerdo a sus posibilidades ahora tiene un hogar en una colonia olvidada de la capital llamada “las Brisas”.

Vendió su vehículo y ahora se dedica a comercializar alimentos preparados a las afueras de instituciones sordas ante este caso, donde ha tocado puertas y se las han cerrado.

María Alicia Guillén Hernández, Madre de Eduardo.
“Para mi doloroso, para mi repugnante… un algo que me ayudaran, ni me han recibido… no señora no se puede”.

Doña Alicia sufre el dolor más grande de una madre y un padre, el perder a un hijo, el no verle… no saber cómo esta.

Que le apena, si es feliz, si pasa hambre, frío y aunque le duela admitirlo, se pregunta también si aún se encuentra con vida.

María Alicia Guillén Hernández, Madre de Eduardo.
“Me duele mucho pensar… pero me duele no encontrarlo. no era una persona mala… que puede pasar ahí”.

Así es como probablemente luciría Lalito actualmente, siendo ahora un adolescente de 16 años de edad… si tienen informes al respecto pueden comunicarse directamente con Doña Alicia al número telefónico 961 171 8475.

María Alicia Guillén Hernández, Madre de Eduardo.
“No ha parado y ni parará… lo voy a seguir buscando a mi niño hasta que lo encuentre”.

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