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Lucha contra el cáncer de próstata y la insensibilidad de instituciones públicas

Mario tiene 76 años y continúa con el tratamiento para ganarle la batalla al cáncer, pero por la pandemia de Covid no ha recibido sus radiaciones.

Tuxtla Gutiérrez.- Don Mario Pérez García, es un hombre de 76 años, quien lleva varios años luchando  contra el cáncer de próstata, un padecimiento que lo  ha llevado a valorar a sus hijos,  familiares, amigos, pero sobre todo a darse cuenta que es vital realizarse exámenes médicos de forma constante, pues eso influye en el éxito de un tratamiento.

El oriundo de Comitán de Domínguez comenzó con síntomas como ardor, goteo y dificultades para orinar, por lo que aprovechó que su hijo lo afilió al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para ir a una consulta, sin embargo, su pasó por una de las clínicas del IMSS en Tuxtla Gutiérrez fue un “calvario”.

 

“Perdí mucho tiempo en el IMSS, yo confiaba e iba para que me atendieran y dieran medicamentos, pero no hicieron nada, así que  fui  a una clínica particular; aun así le lleve al médico Narcía del IMSS mis estudios, entre ellos el  antígeno prostático específico, y ni porque teníamos la confirmación del cáncer de próstata me atendieron, ese médico fue déspota y grosero”.

 

Tras ver que no tendría apoyo por parte de la institución de salud pública, don Mario y sus hijos decidieron que el tratamiento se llevara con médicos particulares, aunque no tuvieran el recurso económico para afrontar el padecimiento.

 

“Al ver la situación mi hijo me dijo que ya íbamos a buscar un médico particular, y así fue como llegamos con mi especialista. Con esfuerzo la familia consiguió cómo pagar la operación, pero aún debemos ese dinero y no es justo que además de lo pesado que es luchar contra el cáncer también tengas que pasar por problemas económicos porque las instituciones de salud pública no te ayudan”.

El proceso del cáncer de próstata dejó la salud de don Mario mermada, de hecho desde que fue diagnosticado no ha podido seguir trabajando, pero pese a eso no se rinde, lucha por seguir viviendo y en pláticas con amigos trata de convencerlos de que dejen a un lado el miedo y los tabús y se realicen los estudios de próstata.

 

“Ha sido muy duro,  ni a mi peor enemigo se lo deseo, pero me tocó y yo lo afronto con valentía.  Yo a cada rato les aconsejo a mis amigos que estén pendientes, que se revisen y se hagan el antígeno, pero pese a que  me han visto mal, muchos no se preocupan y solo dicen que están bien, pero la salud es importante”.

 

Don Mario continúa con el tratamiento para ganarle la batalla al cáncer, pero por la pandemia de Covid- 19 lamentablemente no ha recibido las radiaciones.

 

“He tenido mal fortuna porque por la pandemia no me han podido hacer las radiaciones en la Ciudad de México, así que por ahora la oncóloga me dio una inyección cada tres meses y unas pastillas, todo eso lo estamos costeando nosotros en particular porque en el seguro no ayudan”.

 

Según el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), en México el cáncer de próstata es el tipo de cáncer más mortífero entre los hombres (9.8 muertes por cada 100 mil hombres).

 

En tanto, el  último reporte del Global Cancer Observatory (Globocan) en 2018, calculó que ese año se presentaron 25,000 nuevos casos de cáncer de próstata en México; de ellos, casi 7,000 hombres murieron (28%). Un año antes, datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) mostraron cifras similares, con 6,676 muertes por esta causa.

 

Cabe recordar que noviembre, es considerado el mes azul, es el mes convocado para la lucha contra el cáncer de próstata, pero también para la concientización acerca de otras patologías que afectan principalmente al sector masculino.