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“Nuestras casas están perforadas por las balas”: pobladora de Aldama

“Nuestros cafetales ya están llenos de monte porque ya no los podemos trabajar”; pobladores han huido de sus tierras y buscado asilo en centros de refugios.

Tuxtla Gutiérrez.- El miedo y la desesperación de ver como “las balas perforan” sus viviendas ha obligado a las familias de las comunidades del municipio de Aldama a huir de sus tierras y buscar asilo en centros de  refugios.

 

Desde el 11 de septiembre los ataques armados procedentes del municipio de Chenalhó  se han intensificado provocando el desplazamiento de las comunidades de Yetón, Ch’ivit, Juxtón, Ch’ayomte’, San Pedro Cotsilnam, Xuxch’en, Tabak, Koko’, Stselejpotobtik, en Aldama.

 

Con lágrimas en los ojos una pobladora de Aldama narró para el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba) el miedo que sienten por los ataques armados y la desesperación por salir huyendo con sus hijos en brazos.

 

“Todo esto es por las balas que nos disparan  los de Santa Martha, aquí donde estamos reunidos estamos sufriendo miedo porque nuestras casas están perforadas por las balas. Estamos sufriendo mucho al salir huyendo con nuestros hijos por las balas que nos echan”, dijo.

 

En el testimonio la habitante de la comunidad de Ch’i vit aseguró que el miedo por los ataques armados y la tristeza de ver sufrir a sus hijos y  a sus animales  les ha quitado  hasta “las ganas de comer”.

 

Los habitantes de las comunidades de Aldama tan solo han podido sacar de sus viviendas unas cuantas ollas para cocinar  y  algunas prendas para sus hijos, quienes no entienden el por qué tienen que dejar sus hogares.

 

“No está bien lo que hacen los de Santa Martha, ahorita están los disparos  muy fuertes. Queremos justicia porque esto lleva ya cinco años, ellos nos han despojado, nos han corrido de nuestras casas y nos siguen atacando”, mencionó un poblador de Aldama.

 

Por el desplazamiento las siembras de los habitantes de Aldama están abandonadas, por lo que no cuentan con su única fuente de ingresos.

 

“Nuestros cafetales ya están llenos de monte porque ya no los podemos trabajar, por eso le exigimos al gobierno que dé solución. El pueblo sufre, y el gobierno no toma en cuenta nuestras voces y quejas, lo que queremos es que haya paz y justicia”, lamentó.