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Chiapaneco narra las secuelas del COVID-19

A dos meses de haberlo padecido, describe la sensación de cansancio, los dolores de huesos y de cabeza que todavía se asoman.

A Omar Molina Moguel le dio COVID-19, el mal que ha azotado a Chiapas, a México y el mundo.

A dos meses de haberlo vivido, cuenta que todavía se asoman secuelas del padecimiento y por ello pide a la ciudadanía que se cuide.

“A pesar de que ya se cumplirán más de dos meses que tuve el virus, aún tengo secuelas. Me levanto con sensación de cansancio, en dos ocasiones me ha dado fiebre, dolor de huesos; yo le pido a la gente que se cuide, que si tiene que ir a trabajar, use cubrebocas, gel antibacterial; que seamos ciudadanos responsables”.

Omar tiene 33 años de edad y por el coronavirus enfrentó una dura batalla, aislado, sin ver a su familia, que también vivió el mismo problema.

“Fue el 22 de junio, amanecí con mucho dolor de cuerpo y fiebre pero me confié porque era un simple resfriado. Los días siguientes fueron de mucho dolor de espalda y pecho”, relató.

Explicó que el día cinco de la enfermedad, en la noche, le empezó a faltar la respiración y se desvaneció en la sala, todavía alcanzó a llamar a amistades que llegaron a auxiliarlo.

El cuadro por COVID-19 para Omar fue aún más complicado, al ser también diagnosticado con tifoidea y salmonelosis, situación que se agravó en la parte emocional al no poder ver a su familia por responsabilidad social.

“Mi madre está por cumplir 73 años en este mes y sufre de hipertensión, diabetes y del corazón. Antes de que padeciera COVID a ella le habían detectado cuatro arterias obstruidas que le complicaban el funcionamiento de su corazón”, detalló.

Agregó que después de superar el coronavirus, su madre quedó muy dañada y los estragos que tuvo fue que las arterias tapadas ya no permitían el paso de aire a su corazón.

“Ahora quien está sufriendo los estragos, es mi padre. Él tiene 83 años y se le ha complicado el funcionamiento de su intestino, pulmones y corazón. Lo tenemos con tratamiento, pero con la posibilidad de que si no mejora se tendrá que hospitalizar”, lamentó.

El joven aseguró que padecer coronavirus ha marcado su vida, tiene un antes y un después; su rutina, ha cambiado. Así lo cuenta:

“Yo era de los que hacía ejercicio, ya estoy regresando pero cuesta. Tengo que cuidarme más en mi alimentación, comer más frutas, verduras y cosas sin grasa. Es una enfermedad horrible. Ahorita llevo una rehabilitación de mis pulmones con vitaminas y una calcificación de mis pulmones, porque sí quedaron afectados”, relató.

Finalmente, señaló que es importante no bajar la guardia, ser ciudadanos socialmente responsables y no ser incrédulos ante esta terrible enfermedad que ha cobrado con la vida de muchas personas.