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Estudiar en plena pandemia, todo un reto para un chiapaneco

Carlos ya vendió hasta el celular para poder seguir con su carrera; su padre se quedó desempleado y sus hermanos también desean concluir sus estudios

Carlos es un joven estudiante de la licenciatura en Educación Especial, cursa sus estudios en la Escuela Normal del Estado de Chiapas. Es el mayor de tres hijos, el ejemplo.

Elegí esa carrera porque me gusta enseñar y apoyar sobre todo a niños que tiene necesidades especiales“, dice al hablar sobre sus sueños.

Su familia, al igual que la de muchas de Chiapas, atraviesa una complicada situación económica derivado de la contingencia sanitaria y confinamiento que se vive desde hace poco más de cinco meses, por el COVID-19.

“Somos tres hermanos, mi mamá y mi papá. Los tres estudiamos y trabajábamos, mi mamá es ama de casa y mi papá también trabajaba en una empresa de paseos turísticos, pero ahorita como no hay nada de eso pues estamos buscando encontrar trabajos cada uno, porque acá donde vivimos rentamos.”

El solventar los gastos en el hogar de Carlos ha sido complicado. Pagar luz, renta, agua y todo lo que implica el mantenimiento, ha sido difícil.

No hemos podido pagar la luz y la cortaron; el agua ahorita no está llegando y como hemos podido hemos comprado pipa para limpiar la casa, asearnos y cuidarla porque cada pipa es un gasto y en ocasiones se ha pedido prestado“.

Las preocupaciones resultado de la economía familiar han llevado a Carlos y su familia a vender algunas de sus pertenencias.

Vendí mi celular. Ahorita sigo buscando un trabajo para poder apoyar a mis papás, pero no hay trabajo. Voy a seguir buscando, porque tampoco puede uno quedarse de brazos cruzados. Ahorita sí me urge encontrar trabajo porque tengo que juntar para mi inscripción de semestre, que son mil 500 pesos.”

De no poder obtener este recurso, los estudios y sueños de Carlos y sus hermanos se verán truncados. Esta es la realidad que como Carlos y sus seres querido, enfrentan miles de familias de Chiapas y de México.