Fredy Martín Pérez.

Un grupo de tres extranjeros acusados de intentar defraudar a familias, con varios miles de pesos, fueron retenidos, amarrados y obligados a caminar en la calles con pancartas “Soy estafador”, por habitantes del barrio de Huixnayal.

Los lugareños se armaron de valor y detuvieron a dos hombres y una mujer de origen colombiano y nicaragüense, quienes se dedicaban aparentemente a vender ropa de fabricación de los Estados Unidos, pero en realidad “estafaban y robaban a la gente”, acusaron los vecinos.

Los habitantes primeramente llevaron a las tres personas al barrio, debido a que uno de los lugareños había sido extorsionado por estos tres presuntos delincuentes, pero no se sabe la cantidad que le quitaron.

Ahí los vecinos obligaron a los dos colombianos y la nicaragüense a quitarse los zapatazos, mientras que los hombres con el dorso descubierto fueron amarraron de las manos y lo obligaron a caminar descalzos del barrio Huixnayal al centro de Frontera Comalapa, a una distancia de tres kilómetros.

Pero antes los llevaron al cajero de la tienda departamental Coppel de donde retiraron dinero que momentos antes le habían quitado a una persona.

Por la tarde los llevaron al parque central al exhibirlos con cartulinas en el pecho “Soy estafador”, para que la gente los reconocieran, en caso de que hubiesen sido víctimas de los extranjeros.

Los extranjeros llevaba bultos de ropa, mismos que fueron quemados frente a la presidencia municipal.

La población enardecida exigieron a la Guardia Nacional y al Instituto Nacional de Migración (INM) para que actúen en Frontera Comalapa, “ya que está lleno de extranjeros que solo han llegado a delinquir”, acusaron.

Más tarde fueron entregados a la autoridades de gobierno, para proceder en contra de ellos y que sea el representante social quien determine su situación jurídica y el INM verifique su situación migratoria.

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