Gabriela Coutiño

Tuxtla Gutiérrez, Chis. 22 Junio.- Militares y policías federales asignados a la Guardia Nacional, desplegados en el tramo carretero Escuintla – Mapastepec, amenazaron, intimidaron y hostigaron a la activista ambiental Jazmín Catalán, luego que tomara una fotografía desde el autobús en el que viajaba al puesto de control migratorio colocado a la altura de la estación Madre Vieja sobre la carretera costera.

Dos militares y un policía federal, subieron al autobús de pasajeros para exigirle a la joven originaria de Tonalá que se identificara, y explicara el motivo del porque sacó la fotografía, ya que “esta prohibido tomarle fotos a servidores públicos”. “Son operaciones militares confidenciales”, le dijo el soldado.

Ante las presiones, Jazmín borró la foto, pues no dejarían avanzar el autobús, pero videograbó las amenazas del personal militar. En una grabación enviada a los medios de comunicación el militar le señaló: “Hay lineamientos, y estás incurriendo en una falta administrativa por robo de identidad, te puedo fincar responsabilidad, el vehículo no se va, y voy a proceder de manera legal como es”.

Durante la discusión, la activista explica que es ciudadana mexicana y que tomó la foto porque le llamó la atención tanto despliegue de la Guardia Nacional, policías federales y agentes de migración, en un tramo donde antes no había revisiones, ni se paraban a los vehículos.

Pidió a los militares que se le explicara si estaba cometiendo un delito, por si lo desconocía.

“Me llamó la atención la cantidad de personal y tomé una foto desde mi asiento hacia afuera. En ella no se venía ningún rostro, pero al tomarla, un militar me vio y me hizo señas. Rápidamente subieron al autobús y se dirigieron a mi asiento. Al notar su intención empecé a grabar sin que lo notaran, porque en México mágico por nada te desaparecen, mejor un respaldo”, señaló la activista en su denuncia la que también subió a su cuenta de Facebook” .

Jazmín refiere que actuó como cualquier ciudadano o ciudadana intrigada por los operativos que intimidan a todos sin excepción: “ciudadanos que nada tienen que ver con el fenómeno migratorio, ciudadanos que viajan a sus labores cotidianas y que tienen que enfrentarse ante estos retenes y operativos, y sobre todo cuestionamientos donde son tratados como criminales”.

Jazmín Catalán, es activista en su localidad Tonalá, promueve campañas de reforestación. Dijo que teme sufrir represalias ya que los militares y policías fueron muy agresivos, la amenazaron e intimidaron por lo que recurrirá a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

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