Y ahora, ¿a dónde?

FOTOGALERÍA: Por un lado el aplauso por restituir la reserva del Cañón; por el otro, el retrato de la pobreza de familias que ahora tienen que emigrar.

La pobreza es evidente, es notoria. En redes se aplaude el desalojo, pero no se ve el otro. Y ahora, ¿a dónde se van?
Foto: Daniel Caballero

Es el otro lado de la moneda.

La pobreza es evidente, es notoria. En redes se aplaude el desalojo, pero no se ve el otro. Y ahora, ¿a dónde se van?
Foto: Daniel Caballero

Son miradas desconcertadas, brazos que dominan cargas de lo poco que tienen, pasos que deslizan la tierra que no era suya pero que se apropiaron. Son familias, abuelos, madres, niñas y niños que se van, que quizá sabían o quizá no que estaban en una reserva, que si vivían ahí era porque no tenían donde establecerse.

La pobreza es evidente, es notoria. En redes se aplaude el desalojo, pero no se ve el otro. Y ahora, ¿a dónde se van?
Foto: Daniel Caballero

La pobreza es evidente, es notoria. En redes se aplaude el desalojo, pero no se ve el otro. Y ahora, ¿a dónde se van?

La pobreza es evidente, es notoria. En redes se aplaude el desalojo, pero no se ve el otro. Y ahora, ¿a dónde se van?
Foto: Daniel Caballero

 

La pobreza es evidente, es notoria. En redes se aplaude el desalojo, pero no se ve el otro. Y ahora, ¿a dónde se van?
Foto: Daniel Caballero

 

La pobreza es evidente, es notoria. En redes se aplaude el desalojo, pero no se ve el otro. Y ahora, ¿a dónde se van?
Foto: Daniel Caballero

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