De un día para otro la vida de casi 500 perros cambió radicalmente, pues una mañana vieron cómo sus familiares huían de sus hogares y las casas en donde compartieron momentos de alegría con quienes decían amarlos eran destruidas.

Ellos son las mascotas del predio La Piedad, en la colonia Celia Cruz del municipio de Berriozábal, lugar que era habitado por integrantes del Mocri y que fue recuperado por el Gobierno del Estado.

Al enterarse del desalojo, un grupo de veterinarios de Berriozábal acudió al lugar para salvaguardar la vida de los perros y gatos, pues las autoridades mandaron maquinaria para destruir todas las viviendas.

Ante la insistencia de los veterinarios, las autoridades que dirigían el desalojo les permitieron el ingreso, fue en ese momento cuando los protectores de animales se percataron que eran más de 500 los animales que se habían quedado sin hogar.

“No nos dejaban pasar, pero después los policías nos brindaron el acceso. Fue un panorama muy triste, los perros y los gatos estaban asustados por las maquinas y tristes por ver a sus familias irse sin ellos. Gracias a Dios hemos contado con gente buena que no los ha dejado solos”, mencionó Edgar Vila Figueroa, quien junto a su socio encabezan esta acción social.

FIELES

Pese a que las casas quedaron hechas polvo, los perros se mantenían en los lugares en donde estaban construidas, ya que hasta la fecha no pierden la esperanza de que sus dueños vuelvan y se los lleven.

Los veterinarios y un grupo de activistas decidieron unir fuerzas y compraron alimento y medicinas para estos pequeños, a quienes también les improvisaron casas para que se protejan de las altas temperaturas.

“La mayoría de animales que hay son perros, ellos son fieles y aunque ya no tienen sus casas están en los terrenos en donde estaban construidas, es impresionante el amor que le tienen a sus dueños. La gente desalojada tendrá sus motivos por los cuales no se los llevaron, pero a nosotros nos queda velar por ellos, ver que estén bien de salud y buscarles un hogar. Ellos están sufriendo, vieron partir a sus seres queridos, perdieron sus casas y ahora están solos”, dijo el veterinario.

Gracias a la difusión en redes sociales, mucha gente se ha sumado donando alimento y adoptando a algunos gatos y perros, sin embargo aunque cada día son menos lo que están en el predio aún se requiere mucho apoyo.

“Gracias a Dios hemos encontrado personas dispuestas a darles amor, ha sido grato ver estas acciones de cariño, se ve en la mirada de los perros y los gatos el agradecimiento cuando se les da agua y comida y son adoptados”, detalló.

En un recorrido por la colonia Celia Herrera se constató que tan solo en lo que era la primera sección de viviendas hay tres perras que recién dieron a luz, las cuales reciben todos los días agua y alimento por parte de los veterinarios y rescatistas, ya que sus crías tienen menos de dos semanas.

BRIGADA

El fin de semana un grupo de estudiantes de una preparatoria de Berriozábal se unió con los veterinarios para comenzar una brigada para dejar trastes con alimento y agua para los perros, asimismo rescataron a gatos recién nacidos que estaban entre los escombros.

“Se ha dado atención médica a los perros y gatos, además los que presentaban algunos problemas más serios fueron trasladados a la clínica. Gracias a una donación contamos con alimento para varios días, pero nunca es suficiente porque son muchos los animales. Pedimos a la ciudadanía que se toque el corazón y ayude a estos seres indefensos, que de la noche a la mañana se quedaron indefensos”, mencionó el veterinario.

Los veterinarios que encabezan esta noble causa han hecho mano de sus recursos para comprar medicamentos, sin embargo requieren vacunas para que las macotas tengan actualizadas las cartillas.

“No sé cómo agradecerle a la gente que ha apoyado a estos animales, de verdad que han sido muy buenos. Aún nos falta ayudar a más, sobre todo a los perros que son de tamaño grande porque por esa razón no adoptan. Yo les hago un llamado a darles una oportunidad a estos seres de tener una mejor calidad de vida, y que también se den la oportunidad de recibir un amor incondicional. Además quisiera decirle a la gente que si en sus posibilidades también está donar medicamentos se les agradecerá mucho”, agregó.

Las mascotas de la gente que decidió invadir terrenos son los menos culpables de esta situación, es por eso que activistas y veterinarios hacen un llamado no solo a la ciudadanía, sino a las autoridades para ver por su bienestar.

“Estos pequeños son los que están sufriendo, ni sus dueños, ni las autoridades han pensado en ellos, ojalá que lo hagan y juntos busquemos soluciones para que puedan tener una vida digna y con amor. Ya no es momento de buscar culpables, es momento de buscar soluciones porque estos seres nos necesitan”, finalizó.

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