
Reconocen que su ingesta afecta la salud, sin embargo, aceptan que el hábito es más fuerte
Pese a que de acuerdo a estudios del Centro de Investigaciones Multidisciplinarias sobre Chiapas y la Frontera Sur (CIMSUR), en promedio cada habitante de Chiapas bebe 821.25 litros de refrescos al año, específicamente Coca-cola, colocándolo como la región del mundo que más consume este producto, el incremento al precios de los embotellados no logrará disminuir la ingesta de estos entre la población.
Lucia, ciudadana de la capital chiapaneca consideró que la medida es buena pues contribuye a frenar el consumo de estos productos nocivos para la salud.
“Es bueno por un lado pero realmente las personas que toman refresco no creo que vayan a dejar de consumirlo solo porque subió un poco”, indicó.
Una persona más opinó que el aumento al precio de los embotellados difícilmente hará que las personas dejen de consumirlos, pues consideró que ya es un hábito entre la población, “Muy difícilmente, la mayoría de la gente lo consume”.
Asimismo, Juan Bautista expresó que el consumo de refrescos embotellados es riesgoso para la salud de la población por los altos niveles de azúcar que estos tienen.
“Al contrario de dar buena salud afecta porque tienen muchos azúcares y todo lo que conlleva a la salud; diabetes, personas se vuelven hipertensas, afecta la salud”, apuntó.
Asimismo, resaltó la importancia de hacer conciencia sobre el cuidado de la salud y cómo afecta a la salud la ingesta de este tipo de productos.
“Pues si hacen conciencia puede que sí sea bueno, para que ya comiencen a consumir más cosas naturales, agua, y no tanto azúcares como lo que traen los embotellados que son azúcares añadidos”, explicó.
Finalmente, una ciudadana más aclaró que los refrescos embotellados, por su alto contenido de azúcar, pueden llegar a ser muy así focos para la población “no lo creo, es muy adictivo”.


























