
En el corazón de Tuxtla Gutiérrez, las comerciantes tradicionales conocidas como canasteras ya se preparan para una de sus temporadas más importantes: el Día de Muertos.
Este año los preparativos han tenido un reto extra. Las lluvias encarecieron productos clave como la panela y el azúcar, lo que ha elevado los costos de producción.
A pesar de las dificultades, las comeerciantes mantienen la esperanza de que las ventas sean buenas. Y hasta confiesan que se preparan físicamente para aguantar la intensa jornada de su temporada más alta.
Con esfuerzo, tradición y dulzura, las canasteras de Tuxtla mantienen viva una de las costumbres más queridas de Día de Muertos.
















