
En las casas y barrios antiguos de Tuxtla Gutiérrez, aún suenan los ecos del tambor y carrizo zoque. Hoy, esos sonidos siguen vivos gracias a una nueva generación de jóvenes que ha decidido tomar el relevo.
TUXTLA GUTIÉRREZ — Aunque muchos jóvenes crecen entre celulares y redes sociales, hay quienes han optado por mantener viva la música tradicional zoque. Aprenden a tocar carrizo, tambor y, en menor medida, jarana, y participan activamente en las festividades del calendario ritual del pueblo o’de püt en la capital de Chiapas.
“Antes eran puros adultos”: el giro generacional
La participación juvenil en la música ritual zoque era hasta hace pocos años marginal. Hoy ese panorama cambia. “La participación actualmente de muchos jóvenes ya se ha visto bastante marcada porque anteriormente pues eran puros adultos”, explicó a Alerta Chiapas Alexis Ruiz, músico tradicional zoque integrante del Grupo Tradicional Viva el Mequé —la misma agrupación que despidió en abril de 2026 al maestro jaranista Benito Aquino—.
El relevo no se limita a la música. Los nuevos integrantes participan también en las danzas tradicionales y en la elaboración del ramillete, ese arreglo floral central en las mayordomías zoques. La presencia femenina, que durante décadas estuvo restringida a tareas específicas, también empieza a notarse: en varios grupos de Tuxtla la participación de las mujeres jóvenes “está demasiado presente”, según señaló el propio Ruiz.
LA MÚSICA ZOQUE EN TUXTLA HOY
| ~180 sones | conforman el repertorio ritual zoque que se ejecuta a lo largo del año |
| +1,000 | personas formadas en talleres del ITAC en año y medio |
| 5–10% | de tuxtlecos sabe que Tuxtla es de origen zoque, según el ITAC |
Fuentes: testimonio de Alexis Ruiz (Grupo Viva el Mequé) · Instituto Tuxtleco de Arte y Cultura (ITAC)
180 sones para todo un año litúrgico
El repertorio musical zoque tuxtleco es vasto y altamente especializado. Cada festividad, cada momento del calendario ritual, exige una música distinta. “En sí son demasiados sonidos, alrededor de unos 180”, precisó Ruiz, “y la música que se debe ejecutar durante el año va variando”.
El ciclo arranca con los misterios del rosario —el llamado “rompimiento”— y se despliega después por las celebraciones de imágenes religiosas en casas particulares, las mayordomías de barrio y las grandes festividades de las vírgenes de Copoya. Esa precisión litúrgica es la razón por la que un carricero o un tamborero no puede improvisar: cada son tiene un momento exacto y una función ritual definida.
A esa complejidad se suma una diferencia técnica que distingue a la música zoque de Tuxtla de otras regiones: el carrizo tuxtleco se construye con siete perforaciones, mientras que el de Copainalá usa solo tres. Son dos repertorios cercanos pero distintos, ejecutados en instrumentos físicamente diferentes.
“Es la que nos da sentido de pertenencia y nos da ese orgullo de decir que en Tuxtla todavía hay zoques.”
El ITAC ha formado a más de mil personas en año y medio
La nueva ola de jóvenes intérpretes no surge en el vacío. El Instituto Tuxtleco de Arte y Cultura (ITAC), a través de su Coordinación de Cultura Zoque, Tradiciones, Costumbres e Identidad Tuxtleca Intercultural, sostiene una oferta gratuita de talleres en la Casa de la Cultura Luis Alaminos Guerrero, en pleno centro de Tuxtla. Entre ellos figuran tambor zoque, bordado tradicional, herbolaria y gastronomía del ‘costumbre’.
El antropólogo Juan Ramón Álvarez Vázquez, coordinador de Cultura Zoque del ITAC, ha precisado que en año y medio de operación los talleres han sumado a más de mil participantes, un volumen inédito para una expresión cultural que durante décadas se mantuvo casi invisible en el panorama urbano de la capital chiapaneca.
Apoyos oficiales que sostienen la salvaguarda
La transmisión generacional de la música zoque no descansa solo en la voluntad familiar. Detrás operan programas estatales y federales que financian proyectos comunitarios de salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial.
EL APOYO INSTITUCIONAL
Programas vigentes para la salvaguarda de la cultura zoque
PACMYC (CONECULTA-Chiapas / Cultura federal)
| 27 proyectos | beneficiados en Chiapas en la edición PACMYC 2024 con 2 millones MXN |
| $100,000 | monto máximo por proyecto en la edición PACMYC 2025 (36ª edición) |
Reconocimientos estatales 2025
| Tesoro Vivo | distinción a Lázaro Domínguez González, jarakom zoque de Chapultenango |
Marco internacional: Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas (ONU 2022–2032) · Local: Coordinación de Cultura Zoque del ITAC, Casa de la Cultura Luis Alaminos Guerrero
Una capital que apenas empieza a reconocerse zoque
El reto que enfrentan los nuevos guardianes no es solo musical. Según ha señalado Álvarez Vázquez, una de las barreras más persistentes es que la mayoría de los habitantes de Tuxtla desconoce el origen zoque de la ciudad. La invisibilización urbana de la cultura del ‘costumbre’ ha hecho que durante décadas la música ritual sobreviviera casi como una práctica privada de los barrios antiguos.
Hoy esa narrativa empieza a cambiar. La danza del Napapok-Etzé del Carnaval Zoque, las celebraciones de Las Copoyitas y la presencia creciente de niñas, niños y jóvenes en las mayordomías son señales de que la transmisión no se detuvo: solo cambió de escenario y de generación.
El sonido del tambor y el carrizo sigue recorriendo las calles de Tuxtla. Y mientras haya jóvenes dispuestos a tocar, aprender y compartir, la música zoque seguirá viva… latiendo con fuerza desde el corazón de Chiapas.
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