El barrio de San Jacinto mantiene vivo un grupo que ya forma parte de la historia cultural de la capital chiapaneca.

En Tuxtla Gutiérrez, una tradición originaria de Chiapa de Corzo también encontró casa. Desde hace más de medio siglo, el barrio de San Jacinto mantiene vivo un grupo de Parachicos que ya forma parte de la historia cultural de la capital chiapaneca.

Fue en 1975 cuando comenzó esta historia. La intención inicial incluso era que llevara otro nombre, pero al tratarse de un grupo formado por vecinos y amigos del barrio, terminó adoptando el nombre de San Jacinto. Más de cinco décadas después, la tradición continúa pasando de generación en generación.

Aunque el Parachico tiene su origen en Chiapa de Corzo, su presencia también se ha arraigado en Tuxtla. De hecho, los primeros integrantes de este grupo aprendieron y compartieron la tradición con Parachicos chiapacorceños.

Hoy, los integrantes del grupo no solamente participan en las celebraciones de Tuxtla. Cada enero también acuden a Chiapa de Corzo para sumarse a la Fiesta Grande y mantener ese vínculo entre ambas ciudades.

Reportero y comunicador tuxtleco. Apasionado por el arte y la cultura chiapaneca. Participante activo de eventos culturales de sociedad civil. Creador audiovisual y gestor de proyectos. Promotor cultural...

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