Una tendencia que nació en Europa comienza a abrirse paso en Chiapas y a cambio de separar los residuos, los participantes reciben productos cultivados en el huerto donde la composta se convierte en alimento.
Cada día, toneladas de residuos orgánicos terminan mezclados con la basura y llegan a los rellenos sanitarios. Ahí, en lugar de convertirse en nutrientes para la tierra, generan gases de efecto invernadero y aceleran la saturación de los sitios de disposición final. Sin embargo, una tendencia que ha cobrado fuerza en distintas ciudades del mundo ya comienza a abrirse paso en Chiapas: el compostaje comunitario.
Este modelo nace de la llamada economía circular, un sistema impulsado desde Europa y adoptado por ciudades de América Latina que busca reducir el desperdicio y aprovechar los recursos el mayor tiempo posible. En lugar de considerar los restos de comida como basura, los convierte en materia prima para producir composta, mejorar los suelos y disminuir las emisiones de metano, uno de los gases que más contribuyen al calentamiento global.

En San Cristóbal de Las Casas, este sistema ya comienza a funcionar mediante un esquema de recolección semanal a hogares y negocios. A cambio de separar correctamente sus residuos orgánicos, los participantes reciben productos cultivados en el huerto donde la composta regresa convertida en alimento, cerrando así el ciclo natural de los nutrientes.
Especialistas coinciden en que más del 40% de los residuos sólidos urbanos son orgánicos y podrían evitar llegar a los rellenos sanitarios si se separaran desde casa. Iniciativas como esta buscan demostrar que una cáscara de fruta o los restos de verduras son el inicio de un nuevo proceso para regenerar la tierra. Una práctica sustentable que, poco a poco, comienza a echar raíces también en Chiapas.
📲 Recibe las noticias de Chiapas antes que nadie
Haz de Alerta Chiapas tu fuente preferida en Google y nuestras noticias aparecerán primero en tu celular.
Seguir en Google →