El Programa Especial Concurrente 2026-2030 documenta el retroceso: la población rural sin acceso a salud pasó de 13.2 a 48.7 por ciento entre 2016 y 2024

Seis de cada diez localidades rurales de México no cuentan con servicios de salud, de acuerdo con el Programa Especial Concurrente para el Desarrollo Rural Sustentable 2026-2030, publicado el 13 de abril en el Diario Oficial de la Federación. Para Chiapas, con miles de localidades dispersas en Los Altos, la Selva Lacandona y la Sierra, la cifra retrata una emergencia cotidiana: enfermarse lejos de un centro de salud.

Salud rural en México: doble emergencia
PEC 2026-2030 con datos del Censo 2020 y ENSANUT 2020-2023
1. Infraestructura: ausencia de servicios

Localidades rurales
sin servicios de salud
62.4%
Afecta al 23.7% de la población rural

Población rural sin
acceso a servicios salud
48.7%
Era 13.2% en 2016

Población rural sin
seguridad social
74.6%
Era 79.2% en 2016

2. Enfermedades crónicas en el medio rural

Obesidad en adultos
36.9%
México es #2 en la
OCDE

Hipertensión
31%
en adultos

Diabetes
18%
en adultos

Anemia en mujeres
16%
20 a 49 años

3. Sobrepeso y obesidad en la infancia rural

Escolares 5-11 años
34.2% con sobrepeso u obesidad

Adolescentes 12-19 años
38.1% con sobrepeso u obesidad

El 62.4% de las localidades rurales no tiene servicios de salud

El diagnóstico del programa es directo: 62.4 por ciento de las localidades rurales carece de servicios de salud, una ausencia que afecta a 23.7 por ciento de la población que vive en ellas. Apenas la mitad de las localidades cuenta con al menos un centro de salud. En la práctica, quien se enferma en una comunidad dispersa debe desplazarse horas, a pie, a caballo o en camioneta de redilas, para llegar al servicio más cercano.

La tendencia empeora el cuadro. Entre 2016 y 2024, la población rural que no pudo acceder a servicios de salud pasó de 13.2 a 48.7 por ciento, un retroceso de 35 puntos que el propio programa asocia a las transformaciones del sistema público: la desaparición del Seguro Popular, el paso por el Insabi y la migración al IMSS-Bienestar, con sus dificultades operativas en zonas dispersas. A eso se suma que 74.6 por ciento de la población rural carece de seguridad social.

En Chiapas la dispersión multiplica el problema

Chiapas concentra más de 20 mil localidades, la mayoría rurales y con menos de 500 habitantes. Los Altos, la Selva Lacandona, la Sierra Madre y la región Fronteriza reúnen la mayor dispersión poblacional del estado y, con ella, la mayor carencia de atención médica básica. El programa identifica además a la población indígena y afromexicana como la más golpeada: 6.2 millones de personas de esos pueblos tienen carencia por acceso a servicios de salud en el país, y los municipios tsotsiles, tseltales, choles, zoques, tojolabales y mames de Chiapas aportan una parte significativa de esa cifra.

Obesidad, diabetes e hipertensión avanzan en el campo

La falta de servicios coincide con el crecimiento de las enfermedades crónicas. En el ámbito rural, 36.9 por ciento de las personas adultas vive con obesidad, una de las tasas que colocan a México en el segundo lugar de la OCDE. La hipertensión alcanza a 31 por ciento de los adultos y la diabetes a 18. Entre las mujeres de 20 a 49 años, 16 por ciento presenta anemia. El sobrepeso y la obesidad afectan además a 34.2 por ciento de los escolares de 5 a 11 años y a 38.1 por ciento de los adolescentes.

El programa atribuye la epidemia a la alimentación con ultraprocesados, el sedentarismo y factores socioeconómicos, y advierte que estas condiciones limitan la capacidad productiva de las comunidades y perpetúan ciclos de pobreza. También señala una amenaza específica del campo: la exposición a plaguicidas y otros agroquímicos. En Chiapas, esa advertencia toca a miles de jornaleros de las zonas cafetaleras y plataneras del Soconusco y de las regiones cañeras del norte.

IMSS-Bienestar y La Clínica es Nuestra, la respuesta programada

La estrategia federal para el quinquenio pasa por ampliar la cobertura del IMSS-Bienestar con atención primaria y hospitalaria gratuita en comunidades rurales, fortalecer la atención primaria con enfoque intercultural en pueblos indígenas y consolidar Alimentación para el Bienestar como red de abasto a precios justos. Entre las líneas específicas están los huertos comunitarios y escolares, la detección temprana de diabetes, hipertensión y cáncer, y la continuidad de La Clínica es Nuestra, el programa que entrega recursos directos a los comités comunitarios para mantener los centros de salud.

Las dos tareas corren en paralelo: construir la infraestructura que falta en miles de localidades y contener el avance de las enfermedades crónicas. El dato de partida está medido: casi la mitad de la población rural mexicana no pudo acceder a servicios de salud en 2024. En Chiapas, donde el IMSS-Bienestar absorbió la operación de los servicios estatales, ese porcentaje será la vara para evaluar el programa hacia 2030.

Portal de noticias del Estado de Chiapas.

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