Chiapas se mantiene a la cabeza del país en contagios de gusano barrenador en personas. Entre 2025 y lo que va de 2026 acumula 148 casos, casi un tercio de los 508 que la Secretaría de Salud ha confirmado en todo México, según el más reciente Boletín Epidemiológico de la Dirección General de Epidemiología (DGE). Ningún otro estado se le acerca: Veracruz, el segundo, no llega al centenar.

El grueso de esos contagios —90— viene del año pasado; los otros 58 se han sumado en 2026, dos de ellos apenas en la última semana, con datos al 17 de julio. Y hay una cifra que juega a favor del estado: aquí no ha muerto nadie por esta causa. Las tres defunciones que registra el país se dieron en Oaxaca, Querétaro y Yucatán.

Una plaga que México creía superada

El gusano barrenador —de nombre científico Cochliomyia hominivorax— es la larva de una mosca que se alimenta del tejido vivo de animales de sangre caliente. México lo tuvo controlado durante décadas, hasta que la enfermedad reapareció: el primer caso humano de esta nueva etapa se confirmó en la semana 15 de 2025, y desde entonces la cuenta no ha parado.

La plaga regresó al país tras avanzar desde Centroamérica, y su combate volvió a ser prioridad para las autoridades de salud y del campo. No es asunto menor. Además del daño a las personas, la mosca ataca al ganado, encarece la producción y obliga a reforzar la vigilancia en las zonas de crianza.

En la gente, el contagio casi siempre empieza en una herida abierta, donde la mosca deposita sus huevos. Las larvas nacen y perforan el tejido —de ahí lo de “barrenador”—, y dejan lesiones dolorosas que no cierran, mal olor e infecciones si no se atienden a tiempo. Puede pasarle a cualquiera, pero el riesgo se carga hacia quienes viven o trabajan cerca del ganado, en zonas rurales y calurosas. Ahí está la explicación de por qué Chiapas, con su clima y su peso ganadero, encabeza la lista.

Cómo evitarlo y cuándo ir al médico

La recomendación de las autoridades es sencilla y de siempre: cuidar las heridas. Lavarlas, cubrirlas, mantenerlas limpias y acudir de inmediato al centro de salud si aparecen larvas, si el dolor crece o si la herida huele mal. Lo que no hay que hacer es sacar los gusanos por cuenta propia ni echar mano de remedios caseros, que suelen empeorar la lesión.

Del lado animal, el combate lo coordina el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), a cargo de la vigilancia de la mosca en el campo. La parte que toca a las personas la llevan la Secretaría de Salud de Chiapas y el sistema IMSS-Bienestar.

Un problema de salud y de campo

La reaparición del gusano barrenador pega en dos frentes a la vez. Es salud pública —los 148 casos chiapanecos lo confirman—, pero también es campo, donde la mosca golpea al ganado y obliga a redoblar la vigilancia. Mientras el conteo siga creciendo semana con semana, Chiapas va a seguir siendo el termómetro nacional de una plaga que se daba por historia.

Portal de noticias del Estado de Chiapas.

Deja un comentario

Deja un comentario