
Desconfianza por seguridad de datos y falta de claridad en el trámite frenan el registro obligatorio.
Un sondeo realizado en las calles de Tuxtla Gutiérrez reveló que apenas dos de cada diez personas consultadas han completado el registro obligatorio de líneas telefónicas, medida implementada por las autoridades federales para regularizar el uso de números en el país.
La desconfianza fue la respuesta más recurrente entre los ciudadanos consultados. Varios expresaron preocupación por la seguridad y privacidad de su información personal al momento de realizar el trámite ante las autoridades competentes.
Otros tuxtlecos reconocieron estar enterados de la disposición pero dejaron pasar la fecha límite por descuido o falta de tiempo disponible. Un tercer grupo señaló que la información sobre el proceso de registro no llegó con suficiente claridad, lo que generó confusión sobre cómo proceder con el trámite obligatorio.
En Chiapas, el bajo cumplimiento de esta medida refleja un patrón nacional de resistencia ciudadana. La falta de registro de líneas telefónicas impacta directamente a los chiapanecos, quienes pueden enfrentar problemas en la continuidad del servicio, restricciones en llamadas o limitaciones en acceso a servicios digitales que requieren verificación de identidad.
La disposición de registro obligatorio forma parte de un esfuerzo federal para combatir fraudes, estafas telefónicas y delitos relacionados con el mal uso de líneas no identificadas. Sin embargo, la medida ha generado resistencia entre usuarios que desconfían de cómo será utilizada su información personal.
Mientras las autoridades buscan que el registro alcance al mayor número posible de usuarios en Chiapas y el país, entre la ciudadanía tuxtleca persisten dudas, olvido y desconfianza. Estos factores han frenado significativamente el cumplimiento de esta medida obligatoria en gran parte de la población local.












