
La CONANP desconoce el nivel de afectación registrado en la entidad. Opera con 15 brigadas de manejo integral del fuego desplegadas en las zonas de mayor riesgo.
La temporada de estiaje que atraviesa Chiapas continúa golpeando las áreas naturales protegidas del estado, y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) admite que aún no cuenta con datos precisos sobre la magnitud de los daños.
“Todavía no tenemos un último corte, yo creo que esperemos unos días más para tener los datos ya precisos de superficies, ver dónde fue la mayor mayor incidencia, pero lo que hicimos ahora fue reforzar mucho este las brigadas”, señaló.
Pavel Palacios Chávez, director regional Frontera Sur, Istmo y Pacífico Sur de la institución, reconoció que las reservas de la Biósfera La Sepultura, La Frailesca y El Triunfo han registrado la mayor incidencia de siniestros, aunque se negó a ofrecer cifras concretas sobre superficies afectadas o número de incendios atendidos durante la temporada.
“Todavía no tenemos un número porque no ha terminado eh la temporada. Eh, esperemos que pronto eh lleguen las las lluvias eh y que bueno, vamos ya a tener eh resultados, pero se ha hecho un gran un gran esfuerzo de todas las instituciones, de todos los los actores y me parece que eso es lo importante”, remarcó.
Consultado sobre la existencia de algún corte de información oficial, Palacios Chávez respondió que la dependencia no dispone aún de un balance preliminar y que habrá que esperar “unos días más” para tener datos precisos.
Mientras tanto, la CONANP opera con 15 brigadas de manejo integral del fuego desplegadas en las zonas de mayor riesgo, coordinadas con Protección Civil, la Comisión Nacional Forestal y los municipios.

La falta de cifras contrasta con la urgencia ante una emergencia activa, pues la temporada de incendios no ha concluido y los focos continúan presentándose, incluidos algunos en los alrededores del Cañón del Sumidero, zona contigua a los centros urbanos de Tuxtla Gutiérrez y Chiapas de Corzo.
El funcionario atribuyó prácticamente la totalidad de los incendios a causas humanas, entre ellas la quema irresponsable de basura y pastizales, así como la práctica de roza para ampliar terrenos de cultivo.
“La gran mayoría de los incendios, casi su totalidad, son provocados por el hombre, por los humanos. En las zonas como el cañón del Sumidero, donde tenemos zonas urbanas muy cerca, pues la incidencia de esto se puede deber también a una irresponsabilidad en la quema de basura, en la quema de de al de algún pasto”, precisó.
El panorama se complica ante la llegada de un fenómeno de El Niño de carácter extremo, que amenaza con prolongar las condiciones de sequía y reducir la humedad en ecosistemas estratégicos como la Selva Lacandona.













