
La nueva serie filmada en Chiapas, se estrenó el viernes 22 de mayo en la plataforma de streaming más reconocida del mundo.
Las redes sociales chiapanecas amanecieron este fin de semana con una sorpresa. Mientras millones de espectadores en México iniciaban el maratón de Futuro Desierto —la nueva serie de ciencia ficción de Netflix que se estrenó el viernes 22 de mayo—, varios suscriptores chiapanecos comenzaron a reconocer algo familiar en pantalla: los paredones del Cañón del Sumidero, la carretera que sube a los miradores, el paisaje del Grijalva visto desde lo alto.
La serie protagonizada por José María Yazpik y Karla Souza, que en menos de cuatro días escaló al segundo lugar de lo más visto en Netflix México, fue filmada, en parte, en Chiapas. La sorpresa fue mayor porque ningún material promocional de la plataforma lo había anunciado con esas palabras.
Futuro Desierto es una miniserie de seis episodios dirigida por los hermanos argentinos Lucía y Nicolás Puenzo, producida por Gaumont USA —el mismo estudio detrás de Narcos, Lupin y El presidente—, y distribuida globalmente por Netflix en sus más de 190 países de cobertura.
Una parte sustancial de sus paisajes, incluidos planos aéreos y secuencias de carretera, se rodó en territorio chiapaneco. Según declaraciones de la propia Lucía Puenzo a GPS Audiovisual, la filmación ocurrió “en gran medida en el Sur, en la selva de Chiapas y en Oaxaca”.
📊 Posición en Netflix · Semana del estreno
“Volanteamos y nos fuimos a Chiapas”
Futuro Desierto nunca fue pensada para filmarse en México. Su guion original, escrito por Lucía Puenzo junto a César Sodero y Leonel D’Agostino, transcurría en la Patagonia argentina. Durante dos años, los hermanos Puenzo —Lucía como directora y showrunner; Nicolás como codirector y director de fotografía— intentaron levantar el proyecto en su país. No se pudo.
“Peleamos mucho para hacerla en la Patagonia y finalmente se rodó en México: en gran medida se hizo en el Sur, en la selva de Chiapas y en Oaxaca”, contó Lucía Puenzo. En entrevista con Infobae, la directora fue más gráfica:
Nos miramos las caras con Nicolás. Y decidir qué resignábamos… Pero si era eso o no filmarla, nos animamos al sur de México. Ahí volanteamos y nos fuimos a Chiapas. — Lucía Puenzo, directora y showrunner
La producción quedó en manos de Gaumont USA, en alianza con TIS Studios para la distribución latinoamericana. Originalmente la serie iba a estrenarse por Paramount; cuando ese estudio entró en crisis, Netflix la compró para su catálogo global.
¿Dónde se filmó “Futuro Desierto”?
El equipo filmó durante diez semanas repartidas entre Chiapas, Oaxaca y la Ciudad de México, según el anuncio oficial reproducido por Variety. El rodaje ocurrió hace aproximadamente dos años —entre 2023 y 2024—, y la serie permaneció en bóveda hasta su estreno mundial de mayo de 2026.
📋 Ficha técnica
- Estreno: 22 de mayo de 2026
- Episodios: 6 capítulos (una sola temporada)
- Duración del rodaje: 10 semanas
- Estados de filmación: Chiapas, Oaxaca y Ciudad de México
- Año en que transcurre la trama: 2035
- Idiomas originales: español e inglés
- Productora: Gaumont USA
- Distribución: TIS Studios / Netflix
- Música: Andrés Goldstein y Daniel Tarrab
- Asesoría tecnológica: MIT Media Lab
La dirección de fotografía corrió a cargo de Nicolás Puenzo, uno de los directores de fotografía más reconocidos del cine argentino reciente —firmó la imagen de El médico alemán (Wakolda), La caída y La jauría—. En Futuro Desierto prescindió de los habituales paisajes ultratecnológicos de la ciencia ficción y optó por lo que su hermana define como “realismo futurista”: laboratorios incrustados en selva, androides caminando entre pueblos del trópico, ingeniería de punta filmada con la luz natural del sur de México.
¿De qué trata “Futuro Desierto”?
La sinopsis oficial de Netflix describe el universo así: en un futuro cercano, la corporación tecnológica FUZHIPIN desarrolla los ANBIs, androides prácticamente indistinguibles de los seres humanos. Para probarlos, lanza el programa “Test Life”: cada androide es insertado en una familia real, en un entorno aislado, para observar si logra integrarse a la vida cotidiana.
El protagonista es Alex Meynrik (Yazpik), psicólogo corporativo que acaba de perder a su esposa Sara Alcalá (Karla Souza), una prodigio de la robótica. Antes de morir, Sara diseñó a María (la española Astrid Bergès-Frisbey), una androide con los recuerdos de Sara transferidos a su sistema, pensada para ocupar su lugar como madre de sus dos hijos. Alex acepta mudarse con la familia —incluida María— a un remoto pueblo del sur de México, sin sospechar que el experimento forma parte de un esquema corporativo mucho más oscuro.
Cuando la comunidad rechaza a los androides y María comienza a mostrar emociones que no fueron programadas, la serie deja de hablar de máquinas para preguntar qué significa ser humano.
¿Quiénes protagonizan “Futuro Desierto”?
La serie reúne lo que la prensa especializada ha llamado un “elenco all-star iberoamericano”:
| Actor / Actriz | Personaje | Origen |
|---|---|---|
| José María Yazpik | Alex Meynrik (protagonista) | México |
| Astrid Bergès-Frisbey | María (la androide) | España / Francia |
| Karla Souza | Sara Alcalá | México |
| Andrés Parra | Frank | Colombia |
| Natalia Solián | Reparto principal | México |
| Ilse Salas | Reparto | México |
| Flavio Medina | Reparto | México |
| Natasha Dupeyrón | Reparto | México |
| Horacio García Rojas | Reparto | México |
| Humberto Bustos | Reparto | México |
| Yoshira Escárrega | Reparto | México |
| Antonio Becerril | Mateo (otro androide) | México |
El proyecto contó además con asesoría tecnológica del MIT Media Lab y del especialista en inteligencia artificial Fredi Vivas, CEO de RockingData, para garantizar la verosimilitud científica de los algoritmos retratados en pantalla.
“El miedo no es a la máquina, sino a los que la comandan”
Más allá del espectáculo visual, los responsables insisten en que Futuro Desierto no es ciencia ficción tradicional. Es, en palabras de Nicolás Puenzo, “realismo futurista”: no especula con tecnologías imposibles, retrata las que ya existen o están a punto de existir.
Yazpik, en entrevista difundida por Milenio, resumió el corazón ético de la obra: “La serie aborda qué es ser humano y qué podemos hacer como seres humanos para que esa tecnología no nos absorba y nos convierta en seres que no sienten o que dejan de pensar”.
Lo que más nos intrigaba era que el miedo no es a la máquina, sino a los que comandan esa máquina. — Lucía Puenzo
Esa misma idea —el verdadero peligro no es la herramienta, sino quién la controla— atraviesa también el primer gran documento del papa León XIV sobre la inteligencia artificial, publicado el mismo lunes 25 de mayo en el que Futuro Desierto trepaba al segundo lugar de Netflix México. En su encíclica Magnifica Humanitas, el pontífice estadounidense pidió “desarmar” la IA y advirtió que su control “no puede quedar en manos de unos pocos”. Por caminos distintos —el del cine y el de la teología—, los hermanos Puenzo y el papa coincidieron en la misma semana en la misma pregunta: quién va a comandar a las máquinas que ya están aquí.
El Papa León XIV pide “desarmar” la inteligencia artificial antes de que sea tarde
¿Qué partes de Chiapas se ven en pantalla?
Aunque ni Netflix ni Gaumont han publicado un listado oficial de locaciones específicas, las primeras secuencias de la serie incluyen planos rodados en la zona del Cañón del Sumidero, una de las siete maravillas naturales de México y Parque Nacional desde 1980. Se aprecian panorámicas que solo pueden ser captadas desde los miradores y planos de la carretera de acceso que conecta Tuxtla Gutiérrez con esa formación geológica.
La región del Sumidero ha sido escenario de otras producciones por su geografía única: paredones verticales de mil metros, vegetación tropical y un río Grijalva que corta la roca como una herida. Para una historia ambientada en un pueblo “remoto y selvático” del sur de México, el lugar resultó perfecto.
Los otros estados que aparecen en la serie son Oaxaca —donde se grabaron secuencias rurales— y Ciudad de México, escenario de las escenas corporativas en las oficinas de FUZHIPIN, la empresa ficticia de robótica.
El boom: comparada con “Black Mirror”
Para el lunes 25 de mayo, tres días después del estreno, Futuro Desierto ya era la segunda serie más vista de Netflix en México, por debajo únicamente de los grandes estrenos hollywoodenses de la semana. La conversación en redes sociales se ha disparado, y la crítica especializada la ha comparado con Black Mirror por su enfoque íntimo y psicológico, lejos del clásico choque “humanos contra robots”.
El éxito coincide con un momento global en el que la inteligencia artificial dejó de ser ciencia ficción: ChatGPT cumple cuatro años, los androides humanoides de Figure y Tesla Optimus salieron a la calle, y la pregunta sobre cómo convivirá la humanidad con sus propias máquinas atraviesa la conversación pública desde Silicon Valley hasta el Vaticano.
🌎 Disponibilidad mundial
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Para Carolina Leconte, vicepresidenta de Contenido de Netflix para México, la apuesta tiene un sentido regional claro: “Futuro Desierto es exactamente eso: una historia de ciencia ficción que pocas veces se ha hecho en Latinoamérica”.
Chiapas, escenario silencioso de un éxito mundial
Mientras millones de espectadores en América Latina y el resto del mundo descubren a Alex, María y los ANBIs, los chiapanecos que ya han iniciado el maratón siguen identificando rincones del territorio en cada plano: la carretera al mirador, los paredones del cañón, la luz tropical filtrándose por las persianas de la casa donde la androide aprende a sentir. Todo eso es Sumidero. Todo eso es Grijalva. Todo eso es Chiapas.
Lo que comenzó como un guion patagónico que nadie quería financiar terminó convirtiéndose, dos años después, en una de las series más vistas del planeta esta semana. Y Chiapas, una vez más, prestó su paisaje para que el mundo se preguntara quién es humano y quién no lo es.












