
El brote nacional de sarampión inició en febrero de 2025. Chiapas acumuló 1,041 casos al cierre del primer trimestre de 2026. La región Altos tsotsil-tseltal concentra el 54% de las viviendas intervenidas.
La Secretaría de Salud de Chiapas registró 1,041 casos confirmados de sarampión entre febrero de 2025 —inicio del brote— y el primer trimestre de 2026: 264 casos en 2025 y 777 en lo que va de 2026. Una sola defunción fue confirmada en la entidad: un paciente masculino de 55 años, sin antecedente de vacunación y con comorbilidades, ocurrida en 2025. A nivel nacional, el brote sumó 16,579 casos confirmados, 36 defunciones y presencia en las 32 entidades federativas. Chiapas figura entre las siete entidades con “número significativo de transmisión” identificadas por la Secretaría de Salud federal.
Dónde y cómo vacunarse en Chiapas
| Red de centros de salud | Vacunación gratuita en cualquier centro de la red estatal de la Secretaría de Salud de Chiapas. Sin requisito de derechohabiencia. |
| Dónde me vacuno | dondemevacuno.salud.gob.mx · Sitio oficial habilitado por la Secretaría de Salud federal para localizar centros disponibles. |
| IMSS-Bienestar | Clínicas IMSS-Bienestar aplican vacuna sin costo a población abierta. Cobertura rural ampliada. |
| Síntomas de alarma | Fiebre alta, tos, conjuntivitis, ganglios inflamados o sarpullido que inicia en la cara. Acudir a unidad médica. No automedicarse. |
| Aislamiento | La persona contagiada debe mantenerse en aislamiento respiratorio durante al menos 4 días posteriores a la aparición del sarpullido. |
Grupo prioritario: niñas y niños entre 6 meses y 12 años. Personas de 13 a 49 años que no recibieron vacuna o no completaron su segunda dosis también pueden acudir.
El brote en cifras
| 1,041 | Casos confirmados en Chiapas (febrero 2025 – marzo 2026) |
| 52 | Municipios chiapanecos con presencia documentada del virus |
| 1.04 M | Dosis SR y SRP aplicadas en Chiapas (enero 2025 – enero 2026) |
| 82-83% | Cobertura vacunal nacional niñas y niños 0-7 años (umbral crítico: 95%) |
Fuentes: Secretaría de Salud de Chiapas · Dirección General de Epidemiología (DGE) · OPS/OMS · Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT)
El brote que regresó a México veinticinco años después
México había eliminado la transmisión endémica del sarampión en 2002. El primer caso importado del brote actual se detectó en febrero de 2025, vinculado a la circulación activa del virus en países del norte del continente. En noviembre de 2025, la región de las Américas perdió su estatus general de eliminación del sarampión, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS). En abril de 2026, México fue citado a una revisión técnica definitiva por la OPS para determinar si conserva el estatus país.
El virus del sarampión tiene una transmisibilidad excepcional: una persona infectada puede contagiar hasta a 18 más, con un índice de reproducción básico (R0) superior a 12. Se transmite por gotículas respiratorias y aerosoles generados al toser, estornudar o hablar. La protección efectiva contra brotes requiere coberturas de vacunación superiores al 95% en cada corte. La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición actualizada documentó que en México la cobertura entre niñas y niños de 0 a 7 años se ubicó entre 82% y 83%, brecha que explica la velocidad de propagación del brote.
El epicentro chiapaneco: la región Altos tsotsil-tseltal
La Secretaría de Salud del Estado de Chiapas, encabezada por Omar Gómez Cruz, documentó que la mayoría de los casos chiapanecos se concentraron en municipios de la región Altos con población predominantemente tsotsil y tseltal. La cifra que dimensiona esta concentración es que el 54% de las viviendas intervenidas en los cercos epidemiológicos —148,387 viviendas visitadas en 2,107 localidades a nivel estatal— se localizan en esa región.
El 16 de febrero de 2026, en Larráinzar —municipio donde más del 80% de la población es indígena y predomina la lengua tsotsil— inició una campaña intensa de vacunación con acompañamiento de la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud. El despliegue se planificó para cuatro fines de semana consecutivos con el objetivo de elevar la cobertura comunitaria y reducir el riesgo de nuevos brotes en la región.
La Secretaría de Salud estatal, en colaboración con la organización no gubernamental Medical Impact, ha llegado a localidades de difícil acceso como Jucnil y Chancolom (municipio de San Juan Cancuc) y Cruzton (municipio de Oxchuc), donde brigadas de vacunación arribaron para proteger a grupos vulnerables y completar esquemas. Brigadas también entraron a Motozintla, zona donde no habían ingresado en años por la situación de inseguridad regional.
“En Chiapas ha sido un gran esfuerzo y esto ha hecho que tengamos actualmente el brote de sarampIón a la baja y contenido. Las brigadas han ingresado a zonas de difícil acceso como Motozintla, donde hacía años no entraban por la inseguridad, o localidades apartadas o que por sus usos y costumbres temían a la vacunación como San Juan Chamula, San Juan Cancuc y Oxchuc.”
El componente intercultural de la vacunación
El propio reporte oficial de Salud Chiapas reconoció que parte del rezago en cobertura corresponde a comunidades que “por sus usos y costumbres temían a la vacunación”. Esa tensión entre el aparato de salud federal y estatal y las formas comunitarias de toma de decisión en pueblos originarios es un problema estructural de la salud pública en Chiapas que la pandemia de COVID-19 ya había evidenciado con claridad.
La estrategia que está funcionando combina al menos tres elementos: traducción de materiales a lengua tsotsil y tseltal, ingreso de brigadas con personal de las propias comunidades, y diálogo previo con autoridades tradicionales. El Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, ratificado por México, establece la obligación de consulta previa, libre e informada a los pueblos originarios antes de implementar políticas que les afecten. La aplicación efectiva de ese principio en programas de salud sigue siendo un debate institucional abierto.
Por qué se cayeron las coberturas
El subsecretario federal de Salud, Ramiro López, documentó una cifra que dimensiona la magnitud del esfuerzo: en un año normal sin brote, México aplicaba entre cinco y seis millones de vacunas contra sarampión. En el contexto del brote actual, se proyectó aplicar 28 millones de dosis adicionales a las 14.3 millones ya aplicadas. Es decir, la respuesta sanitaria del brote implicó multiplicar por seis el esfuerzo anual habitual.
El director del IMSS, Zoé Robledo, explicó que el problema específico es la cobertura de la segunda dosis. La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición confirmó que mientras la cobertura de primera dosis se mantiene en torno a 82-83% en menores de 7 años, en los grupos de 11 a 15 años la cobertura baja porque la segunda dosis se aplicó con menor regularidad en cohortes anteriores.
Las causas estructurales del rezago
El resurgimiento del sarampión en México se explica por al menos tres factores documentados por publicaciones académicas especializadas:
- Disminución general de las tasas de vacunación en el sistema de salud mexicano durante la última década, en parte por reorganizaciones institucionales que afectaron la operación cotidiana de las jornadas.
- Retraso en esquemas completos de la vacuna triple viral (SRP) y de la vacuna doble viral (SR) en cohortes específicas, profundizado durante la pandemia de COVID-19 cuando muchos servicios preventivos quedaron suspendidos.
- Movilidad transfronteriza, particularmente en zonas donde el virus circula activamente en países vecinos. En Chiapas, la frontera sur y los flujos migratorios desde Centroamérica son factores adicionales que las autoridades sanitarias monitorean.
Lo que está funcionando y lo que falta
La Secretaría de Salud estatal reportó una disminución del 48% en el número de casos confirmados durante las primeras semanas de 2026, comparado con las últimas tres semanas de 2025. Esa tendencia, junto con el ingreso de brigadas a zonas anteriormente inaccesibles, es el indicador concreto de que la estrategia funciona. Chiapas se ubicó en segundo lugar nacional en número de dosis aplicadas.
Lo que falta para que el brote quede formalmente contenido es alcanzar el 95% de cobertura vacunal en cada cohorte y mantenerlo. Eso requiere sostener la inversión en brigadas comunitarias, asegurar el abasto continuo de vacuna SR y SRP, y completar los esquemas pendientes en la población de 13 a 49 años que no recibió su segunda dosis. La pregunta de fondo es si la inversión que hoy se hace por emergencia se traducirá en una recuperación permanente de la red de vacunación, o si una vez controlado el brote actual el sistema regresará al ritmo de aplicación que permitió, en primer lugar, la caída de coberturas.
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El sarampión regresó a México después de veinticinco años de transmisión endémica eliminada. Llegó a Chiapas y se concentró en la región donde las coberturas vacunales y el acceso al sistema de salud llevan décadas siendo menores que en el resto del estado. La pregunta no es si el brote actual se controla; los datos sugieren que sí. La pregunta es si la inversión excepcional de hoy va a corregir, después, la inversión insuficiente que produjo la brecha en primer lugar.
@alertachiapas Ante el incremento de casos de Sarampión en Chiapas, la prevención es la herramienta más eficaz para proteger la vida.













