
El santo celebrado a mediados de mayo volvió a reunir a creyentes que mantienen viva una de las expresiones religiosas más singulares de Chiapas.
El templo de San Pascualito en Tuxtla Gutiérrez conserva una de las costumbres más peculiares y arraigadas de la cultura chiapaneca. Este 17 de mayo, cientos de fieles celebraron a su santo patrono.
La festividad comenzó desde el 14 de mayo con misas especiales para cocineros, benefactores y devotos. Durante varios días, flores, velas y ofrendas acompañaron una celebración financiada únicamente con recursos propios del templo.
La afluencia de visitantes fue notable. Personas provenientes del Estado de México, Oaxaca, Campeche y Tabasco acudieron al santuario para participar en las actividades.
Mientras tanto, en el interior del templo, algunas oraciones continúan realizándose en latín, preservando una liturgia poco común en la ciudad.
Entre el aroma de la albahaca, las velas encendidas y una tradición heredada por generaciones, San Pascualito volvió a reunir a creyentes que mantienen viva una de las expresiones religiosas más singulares de Chiapas.










