
Red hídrica es una necesidad añeja en la región
Ocotepec, uno de los municipios más vulnerables de Chiapas, enfrenta una crisis crónica en el abasto de agua potable que sus autoridades reconocen abiertamente. El reclamo de los habitantes que piden con urgencia atención, es cada días más puntual.
A pesar de que el gobierno estatal financió en 2024 la reinstalación completa de la red hídrica, las obras quedaron inconclusas: faltaron válvulas, conexiones y presión suficiente en las tuberías.
El ayuntamiento, señaló el presidente Municipal, Isidro Valdemar Ramos Bonifaz, tuvo que destinar recursos propios para remediar las fallas, lo que evidencia una deficiente planeación y supervisión en la ejecución del proyecto.
“Ocotepec que se nos benefició con un proyecto del estado en el 2024, iniciando nuestro nuestro gobierno, pues este volvimos a reinstalar toda la red de agua potable en el municipio. Hubieron algunos pequeños errores por el tema de que había cambio de gobierno, pero pues nosotros como municipio estamos reforzando el afluente del agua potable para que todas las familias puedan tener agua más en esta temporada de sequía”, señaló.
El problema se agrava por la perforación clandestina de tuberías por parte de habitantes del propio municipio, práctica que impide que el agua llegue a los tanques de captación y afecta a decenas de familias. Las autoridades municipales admiten que esta situación responde, en parte, a años de abandono institucional y a una cultura de despilfarro y descuido del recurso hídrico entre la población, sin que hasta ahora existan mecanismos efectivos para atajarlo.
En materia de saneamiento, el panorama es igual de preocupante. La única planta de tratamiento de aguas residuales con que cuenta el municipio fue construida en 2010 y lleva años fuera de servicio, rebasada por el crecimiento poblacional. Hoy representa un foco de infección. Los proyectos para construir una nueva instalación siguen atrapados en trámites ante el INAH, Protección Civil y otras dependencias, sin fecha concreta de resolución.
El propio presidente municipal, Isidro Valdemar Ramos Bonifaz, reconoció que la nueva planta de tratamiento es un proyecto a largo plazo que difícilmente se concretará en su administración. Esta admisión deja en evidencia la falta de coordinación entre los tres niveles de gobierno y la lentitud burocrática que históricamente ha rezagado a Ocotepec, catalogado como uno de los municipios con mayor índice de pobreza en el estado.
“Nosotros tuvimos que comprar materiales, pues ya con recurso municipal, con el fin de darle eh abasto a la gente que en este momento se volvió como un problema social. Pero pues ahorita ya vamos trabajando en esto en meter nuevas líneas para que le siga para que le el Sí, el presidente ahora”, remarcó.
Mientras tanto, el municipio apenas avanza en una tercera línea de distribución de agua y negocia con el INSUS la regularización de tierras ejidales que complican la ejecución de obras de infraestructura. Ocotepec tiene dos temporadas, como dice su propio alcalde: cuando llueve y cuando llueve mucho. La paradoja es que, pese a esa abundancia estacional, sus habitantes siguen sin garantía de acceso al agua. La riqueza hídrica existe; lo que falta es la voluntad política y los recursos para aprovecharla.


























