Cada 29 de septiembre, Chiapas se viste de fiesta para honrar a San Miguel Arcángel, considerado el protector y defensor del pueblo. Su culto tiene raíces profundas que se remontan a la época colonial, cuando la devoción fue traída por los frailes evangelizadores.

Hoy en día, el fervor se mantiene vivo en varios municipios del estado. En Copainalá, Villa Las Rosas , Huixtán, Tuxtla Gutiérrez, entre otros, las comunidades se organizan para celebrar con misas, procesiones, danzas y música tradicional.

El arcángel guerrero no solo es símbolo de protección espiritual, también representa la unidad comunitaria. Sus fiestas se convierten en un espacio de encuentro donde conviven lo religioso, lo cultural y lo social.

En Chiapas, el culto a San Miguel es más que una tradición: es una herencia de fe que, generación tras generación, sigue defendiendo la vida y la esperanza de los pueblos.

Reportero y comunicador tuxtleco. Apasionado por el arte y la cultura chiapaneca. Participante activo de eventos culturales de sociedad civil. Creador audiovisual y gestor de proyectos. Promotor cultural...

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