
Con la llegada de septiembre, las calles del centro de Tuxtla Gutiérrez comienzan a vestirse de verde, blanco y rojo. Los tradicionales puestos se instalan para ofrecer todo lo necesario para celebrar las fiestas patrias.
La mayoría de estos productos son elaborados por artesanos y talleres del centro del país, donde familias enteras se dedican a confeccionar las piezas y quienes han visto amenazado este trabajo ante las exportaciones asiáticas.
Banderas, rehiletes, moños y listones tricolores son los más buscados por los tuxtlecos, que aprovechan estos días para prepararse rumbo al Grito de Independencia.
Entre colores y tradición, los puestos patrios no solo avivan el espíritu mexicano, también son muestra del trabajo artesanal que mantiene vivas nuestras celebraciones. Saraí que es originaria de Toluca hizo extensa la invitación a consumir lo hecho en México.


























